Comayagüela, Francisco Morazán. – La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ejecutó la captura de un hondureño presunto responsable de fingir su propio secuestro tras desviar fondos por un monto aproximado de quinientos mil lempiras de la empresa donde laboraba, siendo detenido mediante labores de vigilancia en la colonia Policarpo Paz de Comayagüela.
La detención se llevó a cabo donde agentes asignados a la Unidad Nacional Antisecuestros de la DPI lograron ubicar y requerir al sospechoso identificado como un hombre de 28 años de edad originario y residente en esa misma localidad del Distrito Central tras orden judicial emitida 9 de febrero de 2026.
De acuerdo con las investigaciones, en octubre del año 2025 el ahora detenido fingió su propio secuestro trasladándose hasta la zona sur del país donde solicitó auxilio en un puesto de control fronterizo del municipio de El Amatillo, manifestando haber sido interceptado por hombres armados que presuntamente lo llevaron en contra de su voluntad.
El capturado declaró en el puesto fronterizo que los supuestos secuestradores exigían información financiera de la empresa donde laboraba, creando narrativa que buscaba justificar desaparición temporal y establecer coartada para explicar eventuales irregularidades económicas que comenzaban a ser detectadas por sus empleadores.
Sin embargo, las diligencias investigativas desarrolladas por los agentes de la DPI mediante pruebas técnicas y científicas permitieron confirmar que el hecho fue planificado por el propio ciudadano, quien presuntamente había creado una empresa fantasma para desviar fondos por aproximadamente 500 mil lempiras de su empleador.
Las investigaciones establecieron que el sospechoso simuló el secuestro con el fin de evadir responsabilidades económicas derivadas del desvío de recursos mediante la compañía ficticia que creó para canalizar fondos de la empresa legítima hacia cuentas que controlaba, esquema que fue detectado mediante análisis financiero.
Los agentes encargados del caso remitieron el respectivo expediente investigativo ante el Ministerio Público debido a que existen elementos suficientes para determinar que esta persona planificó y fingió su propio secuestro cometiendo la infracción penal tipificada como simulación de infracción inexistente según artículo 529 del Código Penal.
Al sospechoso se le ejecutó una orden de captura pendiente emitida por el Juzgado de Letras Penal de la Sección Judicial de Tegucigalpa con fecha 9 de febrero de 2026, siendo remitido al juzgado competente para que se le continúe el proceso legal correspondiente conforme a la ley hondureña.
El caso evidencia sofisticación creciente de esquemas de fraude corporativo donde empleados utilizan montajes criminales para encubrir desvíos de fondos, generando doble afectación mediante el delito económico inicial y la simulación de crimen grave que moviliza recursos policiales y judiciales en investigación de secuestro que nunca ocurrió.



