Cayo Rojo, La Mosquitia. – Equipos de la Policía Nacional se desplazan este viernes hacia Cayo Rojo, una remota comunidad fronteriza en la región de La Mosquitia, para verificar una denuncia de masacre que habría dejado al menos cuatro personas muertas, según informó el comisionado Rolando Ponce Canales, director de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).
La geografía de la zona convierte este operativo en un desafío logístico que ilustra la brecha entre el Estado y las comunidades más alejadas del país: el acceso a Cayo Rojo es extremadamente limitado y los agentes deben movilizarse en pipantes, las embarcaciones artesanales tradicionales de la región, lo que dificulta y retrasa considerablemente la llegada de las autoridades al lugar de los hechos.
La información disponible hasta este momento es preliminar y proviene de fuentes no oficiales: se manejan al menos cuatro fallecidos y de manera extraoficial se señala que el incidente podría estar relacionado con una disputa de tierras, uno de los conflictos más frecuentes y violentos en las comunidades indígenas y campesinas de La Mosquitia, donde la ausencia del Estado facilita que los enfrentamientos por territorios terminen en tragedia.
Sin embargo, ninguno de estos extremos ha sido confirmado formalmente por las autoridades.
La DPI indicó que una vez que los agentes lleguen al sitio realizarán las inspecciones correspondientes, levantamiento de evidencias y entrevistas a posibles testigos, con el objetivo de esclarecer las circunstancias del hecho.
Las autoridades advirtieron que la información es preliminar y que tanto el número de víctimas como las circunstancias del caso podrían variar conforme avancen las investigaciones en una zona donde la comunicación es escasa y la verificación de los hechos toma más tiempo que en cualquier otro punto del territorio hondureño.






