Tegucigalpa, Honduras. – La participación de mujeres en delitos vinculados al tráfico de drogas continúa siendo el principal foco de atención para la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), que registra 641 mujeres detenidas en lo que va de 2026.
La portavoz de la institución, Dunia Palma, informó que las capturas se han ejecutado en distintas zonas del país, con mayor incidencia en la región central y norte, particularmente en los departamentos de Cortés y Yoro.
De acuerdo con los datos proporcionados por la DPI, del total de detenidas, 307 fueron capturadas en flagrancia, mientras que 321 fueron requeridas mediante orden judicial.
El delito que más predomina dentro de los registros policiales es el tráfico de drogas, con 195 casos atribuidos a mujeres detenidas durante el año.
En segundo lugar aparece el maltrato familiar, con 67 capturas.
Palma explicó que entre las mujeres capturadas por narcomenudeo y microtráfico figuran presuntas integrantes de estructuras criminales como la Mara Salvatrucha (MS) y la Pandilla 18.
También se han identificado casos de mujeres que operarían de manera independiente en actividades relacionadas con la distribución de drogas.
La funcionaria policial señaló que las detenciones no se limitan a delitos de drogas.
Según la DPI, también hay mujeres vinculadas a investigaciones por extorsión, asesinato, homicidio imprudente, lavado de activos, atentados y tráfico ilícito de personas.
En los delitos contra la vida, la institución contabiliza 19 mujeres vinculadas a investigaciones por asesinato.
Uno de los elementos que más preocupa a las autoridades es la presencia de menores de edad dentro de los registros de capturas.
Palma alertó sobre la utilización de niñas y adolescentes por parte de estructuras dedicadas al tráfico de drogas.
Según las cifras oficiales, dentro de las 641 detenidas hay 12 menores de edad del sexo femenino.
Para la DPI, este dato evidencia que las estructuras criminales no solo reclutan o utilizan a mujeres adultas, sino que también involucran a menores en actividades ilícitas, especialmente en redes de distribución de droga.
Aunque la cifra de este año muestra una reducción frente al mismo período de 2025, cuando se registraban más de 800 mujeres detenidas, la Policía advierte que el fenómeno continúa siendo relevante.
La disminución no elimina la preocupación institucional por la participación femenina en delitos asociados a estructuras criminales.
El registro de 2026 deja ver un patrón en el que el tráfico de drogas aparece como la principal causa de detención, seguido por delitos de violencia familiar y otros hechos de alto impacto.
La DPI mantiene bajo observación este comportamiento, especialmente en zonas donde las estructuras criminales tienen presencia y utilizan distintas formas de participación para sostener sus operaciones.
El informe policial coloca sobre la mesa un desafío doble: perseguir los delitos cometidos por mujeres adultas vinculadas a redes criminales y, al mismo tiempo, proteger a menores que estarían siendo utilizadas por estas estructuras.
Para las autoridades, el fenómeno exige investigación, prevención y acciones que permitan impedir que niñas y adolescentes sean incorporadas a actividades delictivas desde edades tempranas.













