Tegucigalpa, Honduras. – El bolsillo de los hondureños enfrenta nuevas presiones este inicio de año con alzas en los precios de verduras y el anuncio de un incremento en los combustibles, la primera variación al alza que se registra en 2026, golpeando la economía familiar en medio de la crisis económica que atraviesa el país.
Entre los aumentos más significativos destaca el repollo, que experimentó un incremento del 33% al pasar de 30 a 40 lempiras, convirtiéndose en uno de los productos que más encareció su valor en los mercados populares de la capital durante este fin de semana.
El pataste registró el alza más dramática al duplicar su precio, pasando de 10 a 20 lempiras, un incremento del 100% que afecta directamente a las familias hondureñas que dependen de este producto para su alimentación diaria.
El pepino también se sumó a la lista de productos encarecidos, duplicando su valor al pasar de 5 a 10 lempiras, mientras que los lácteos subieron dos lempiras por libra en cada producto, agregando más presión a la ya golpeada economía de los hogares.
En medio de este panorama de alzas generalizadas, el único alivio para los consumidores provino del huevo, que desde el fin de semana se cotiza a cuatro lempiras menos por cartón en todas las presentaciones.
El cartón grande ahora se encuentra a 91 lempiras después de que costaba 95 lempiras, representando un pequeño respiro para las familias.
Sin embargo, este alivio se ve opacado por el anuncio de una leve alza en los precios de los combustibles, la primera que se registra este año, lo que podría generar un efecto dominó en los precios de otros productos y servicios que dependen del transporte.
Los hondureños enfrentan así un inicio de año marcado por el incremento en el costo de vida, justo cuando miles de familias todavía se recuperan económicamente de los gastos de fin de año y en medio de una crisis laboral que ha dejado sin empleo a decenas de miles de personas, especialmente en el sector de la construcción.
La situación pone en evidencia los desafíos que enfrentará la nueva administración que asumirá el poder el próximo 27 de enero, con la urgente necesidad de implementar políticas que estabilicen los precios y protejan el poder adquisitivo de la población hondureña.


