Tegucigalpa – El empresario y expresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Cortés (CCIC), Eduardo Facussé, denunció este domingo lo que describió como una operación «silenciosa» y poco transparente por parte del Gobierno: la adquisición de 200 millones de dólares adicionales en deuda a través de bonos soberanos.
Durante una entrevista en el programa televisivo «30/30», Facussé recordó que en noviembre de 2024, el Gobierno de Honduras realizó una emisión pública de bonos por 700 millones de dólares. Sin embargo, señaló que informes recientes de medios especializados indican que el monto total de esa emisión ahora asciende a 900 millones de dólares.
«Muchos nos tenemos una pregunta: ¿se reaperturó esta emisión de bonos? ¿Se incrementó? ¿Y de qué manera se hizo?», cuestionó Facussé, revelando así la existencia de una deuda adicional de 200 millones de dólares que no fue anunciada oficialmente.
El empresario criticó duramente la falta de comunicación por parte de las autoridades. «No hubo una comunicación oficial de parte del gobierno, solo que se hizo de manera silenciosa y no pública», afirmó, lo que genera incertidumbre sobre las condiciones y el propósito de este nuevo endeudamiento.
Si bien Facussé no se opone a la adquisición de deuda cuando se destina a fines claros y beneficiosos para la población, como proyectos sociales, climáticos o de infraestructura, insistió en la necesidad de rendición de cuentas. «Este es un bono que incide en las áreas sociales y climáticas. No nos oponemos a que se genere nueva deuda si es para apoyar a los más desposeídos», aseveró.
No obstante, su principal reclamo es la falta de claridad. «Debe haber más claridad en cuanto a para qué se utilizarán estos fondos y bajo qué condiciones se han contraído», exigió, subrayando que se desconoce por completo el proceso mediante el cual se colocó esta deuda adicional. La denuncia pone ahora la presión sobre el Gobierno para que aclare el origen y el destino de estos 200 millones de dólares.






