Tegucigalpa, Honduras. – La posibilidad de obtener un nuevo periodo de gracia para los hondureños amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) quedó descartada por Estados Unidos, confirmó este miércoles la canciller Mireya Agüero.
La funcionaria explicó que el Gobierno hondureño había solicitado una extensión mediante una carta enviada por el presidente Nasry Asfura al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, con el propósito de abrir un margen adicional para los compatriotas afectados.
Sin embargo, la petición fue rechazada por las autoridades estadounidenses.
La confirmación se produce en el contexto de la reunión que sostendrá el embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, con autoridades de Estados Unidos, como parte de las gestiones diplomáticas relacionadas con la situación de los beneficiarios del TPS.
Aunque la opción de una prórroga quedó cerrada, Agüero aseguró que la Cancillería mantiene acciones orientadas a informar y acompañar a los hondureños en la búsqueda de alternativas legales.
La ministra señaló que cada caso debe revisarse de manera individual, debido a que algunos compatriotas podrían calificar a otros mecanismos de regularización migratoria bajo la legislación estadounidense.
“Hay oportunidades diferentes para muchos de nuestros conciudadanos en este proceso”, indicó.
Agüero recomendó a los hondureños buscar asesoría jurídica adecuada y consultar la guía elaborada por la Cancillería y los consulados hondureños en Estados Unidos.
La intención, según explicó, es evitar que las personas afectadas tomen decisiones precipitadas o caigan en manos de asesorías irregulares.
La canciller evitó precisar cuántos hondureños podrían verse afectados directamente por la cancelación del TPS, al señalar que no existen censos completos de los beneficiarios.
No obstante, informó que desde enero han retornado al país más de 33 mil hondureños mediante distintos procesos de deportación.
Frente a ese escenario, el Gobierno prepara un abordaje interinstitucional para atender a quienes eventualmente regresen.
Agüero indicó que en ese proceso participarán entidades vinculadas a empleo, inversión, migración y programas de reinserción, con el objetivo de facilitar el retorno y abrir oportunidades para los compatriotas.
La funcionaria pidió a los hondureños no perder la esperanza y evitar mensajes que generen desesperación.
Afirmó que el país todavía cuenta con posibilidades para quienes regresen y que el Gobierno trabaja en mecanismos de orientación y respuesta.
También recordó que la cancelación del TPS se produjo en julio de 2025 y que, desde entonces, Honduras ha venido desarrollando acciones de protección y asesoría jurídica para sus connacionales.
Sobre el impacto de esta decisión en la relación bilateral, Agüero sostuvo que el TPS es solo uno de los múltiples temas que forman parte del vínculo entre Honduras y Estados Unidos.
“Estados Unidos es nuestro primer socio estratégico, comercial y demás”, señaló.
La canciller destacó que ambos países mantienen cooperación en áreas como comercio, inversión, seguridad, infraestructura y otros sectores.
También descartó que la cancelación del TPS implique necesariamente un deterioro de otros programas de cooperación bilateral.
Agüero insistió en que Honduras continuará sosteniendo una política exterior basada en el interés nacional y en una relación amplia y de larga data con Estados Unidos.
Con el rechazo a la prórroga, el Gobierno hondureño entra ahora en una etapa más compleja: orientar legalmente a quienes aún puedan buscar una alternativa migratoria y preparar condiciones internas para recibir a compatriotas que podrían retornar después de años de residencia, trabajo y arraigo en territorio estadounidense.
El desafío ya no se limita a la gestión diplomática.
También alcanza la capacidad del Estado hondureño para acompañar a los migrantes, evitar abusos legales, facilitar su reinserción y convertir un posible retorno masivo en un proceso ordenado, digno y con oportunidades reales.













