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El espíritu de superación de Laura, una joven con Escoliosis Congénita, Neurofibramatosis Tipo 1 y Síndrome Turner.

Por: José Eliécer Palomino Rojas.

José Eliécer Palomino Rojas

A pesar de las enfermedades, dos huérfanas y una congénita, Laura Valentina Maldonado Baquero, es una soñadora que desea escalar muy alto.

El entusiasmo y el deseo de ser profesional, es lo que suscita a Laura Valentina, a no dejarse doblegar por la Neurofibramatosis Tipo 1; enfermedad que padece desde que nació y de la cual fue heredada de su padre, ni por el Síndrome de Turner diagnosticado a sus 3 años y menos por la escoliosis que fue descubierta a sus 7 años de edad. Ella tiene 16 años y desde el preescolar realiza caminatas y practica el diseño gráfico, que le ha aportado a su cuerpo y a su espíritu, el deseo de superarse académica, emocional y espiritualmente.

Pese a los diagnósticos médicos, solamente existe algo a lo que Laurita, como le llaman sus padres y familiares, le presta atención y eso se llama: Superación Académica y Edición de Diseño Gráfico. Ella es una joven de tez trigueña, cabello oscuro, ojos negros grandes que se asemejan a 2 luceros visibles en noches de verano; tiene los músculos de sus piernas, brazos, espalda y torso de corta medidas y delgados, por lo que se ve pequeña al lado de sus amigos, y compañeros de estudio de su edad.

Laura Valentina Maldonado Baquero

Al comienzo de su etapa escolar, a Laurita, sus padres la acompañaban al colegio y, ahora a sus 16 años se siente feliz, cuando ella sola sale al paradero de los colectivos, para abordar la microbuseta que la llevará hacia su casa. Cuando interactúa con la gente, con niños, niñas, jóvenes y adultos, la fluidez en sus palabras es de admirar, la expresión de su rostro es de tranquilidad, paz, felicidad, positivismo, mucha fe y de agradecimiento a Dios, a la Virgen y a los que le hacen algún favor, pues como lo dice su madre Claudia Patricia Baquero Martínez «Mi deseo es que Laura sea independiente, y todo su entusiasmo, la energía que observa en ella y, que podría refugiarse en su condición de discapacidad(como lo hacen algunos), prefiere encauzarla hacia el estudio y la edición del diseño gráfico».

Para Ella y su familia, la discapacidad que padece Laura es una batalla diaria. En la actualidad las nueve cirugías que le han realizado a Laura no han sido muy positivas, debido que su cuerpo ha venido rechazando el material de las varillas, o platina puestas en su cuerpo, que les serviría para mantenerlo firme y vertical, está a la espera de la décima cirugía, la cual por cuestión de tramitología y de pandemia se encuentra represada hasta nueva orden, en la que de llegar a realizarse tal cirugía, abriga la esperanza que las nuevas varillas que reciba su cuerpo sea compatibles, para que de esa forma inyecte a Laura la esperanza, la motivación de seguir avante con sus deseos y proyectos, dice la madre.

Sus compañeros y sus docentes al verla sentada en la silla de su escritorio en el aula de clase unas veces semisentada, otras veces de lado, u otras veces en posición fetal, apoyada su cabeza sobre el escritorio de pasta dura y tabla de madera, para mitigar su dolor, Laurita se convierte en medio de sus compañeros y docentes, como testimonio de temple aguerrido y ejemplo de vida de superación, admiración y de imitación.

En cuanto a la asistencia a la jornada académica en la tarde desde las 12:00 m hasta las 6:00 pm a la I.E María Josefa Marulanda en su municipio antioqueño colombiano, que por no contar con infraestructura de rampas para su desplazamiento a las aulas de clase, le ubican el grado de 10°A que actualmente está cursando, en un primer piso para que Laurita acceda a las clases.

La orientación y liderazgo del administrativo Óscar Álvaro Echavarría Ordóñez, rector de la Institución Educativa, que de forma incansable y reiterativa hace hincapié en sus estudiantes y docentes la vivencia de los valores éticos, cívicos y morales, permite y facilita la convivencia, la acogida, el respeto y la solidaridad hacia Laurita dentro y fuera de la institución.

Laurita manifiesta:»Siento temor perder el Grado 10°A, porque el Grado Décimo en sí está muy duro».

En cuanto a sus deseos. Laurita ha tenido muchos sueños, el primero es graduarse de grado once, segundo sueño ser profesional como editora de diseño gráfico, tercer sueño ir a México a conocer la basílica de la Guadalupana, porque es devota de la Virgen de Guadalupe, cuarto sueño desea ir con su madre a Ibagué a ver un partido del Tolima, porque aunque nació en Antioquia es una de las fieles hinchas del Equipo del Tolima, y su ultimo sueño es asistir a un concierto de «BLACK PINK, grupo de KPOP SurCoreano.

Laurita. Es en absoluto una prueba de milagro de vida y de Dios, que en medio de sus sufrimiento y dolor, lo vuelve todo alegría, paz, pasión por vivir y hacer feliz a los demás.


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