Roatán, Islas de la Bahía. – Una columna de humo visible desde distintos puntos de la isla fue la señal de alerta que marcó el inicio de un incendio de gran magnitud en el astillero de la Base Naval.
El fuego consumió la embarcación Lori G., ubicada en el sector de Plan Grande, pero lo más relevante de esta jornada fue cómo los bomberos lograron contener las llamas y proteger las instalaciones vecinas.
Cuando los socorristas acudieron de inmediato a la emergencia, se encontraron con una escena complicada: la nave, de 60 pies de eslora y 20 de manga, estaba completamente envuelta en fuego.
La situación generó alarma entre trabajadores y vecinos, y el peligro era real. El incendio se propagó rápidamente porque en el interior se almacenaban materiales altamente inflamables, incluidos combustibles y componentes metálicos, que intensificaron las llamas.
Sin embargo, la respuesta no fue solitaria. Durante la operación, los apagafuegos contaron con la colaboración de empresas privadas, que proporcionaron vehículos de acarreo de agua y sistemas de bombeo adicionales.
Esta coordinación fue clave para mantener un flujo constante contra el fuego y evitar que el siniestro se extendiera a otras embarcaciones, almacenes o instalaciones críticas del astillero.
Gracias a estas acciones, lograron proteger activos valiosos que estaban en riesgo: dos yates de pesca, un barco de lujo en reparación, una embarcación en construcción y una grúa operativa. De no ser por esta intervención, las pérdidas económicas habrían sido mucho mayores.
El trabajo de los bomberos no terminó al apagar las llamas; incluyó la remoción de escombros, enfriamiento de estructuras metálicas y aseguramiento de las zonas adyacentes para prevenir la reactivación del incendio. Hasta el momento, los equipos continúan inspeccionando el área para evitar que se registre otro siniestro.
Por ahora, hay incógnitas por resolver. Se desconocen las causas que originaron el incendio, pero peritos del Cuerpo de Bomberos iniciaron una investigación detallada para determinar si se trató de un descuido humano, una falla eléctrica u otro factor.
Mientras tanto, las autoridades evalúan los protocolos de seguridad en los astilleros, con el objetivo de prevenir incidentes similares en el futuro, considerando reforzar la capacitación del personal y aplicar medidas preventivas más estrictas.






