Tegucigalpa – El médico y jefe de bancada del Partido Salvador de Honduras (PSH), Carlos Umaña, sostuvo una posición firme respecto a la aprobación de nuevos préstamos en el Congreso Nacional, dejando claro que únicamente está dispuesto a respaldar el financiamiento destinado a la carretera entre La Ceiba y Trujillo.
«La bancada me ha pedido que le solicite al ingeniero Redondo que sesionemos para tres puntos específicos en los cuales todos estamos de acuerdo», explicó Umaña, estableciendo una agenda limitada que excluye deliberadamente la aprobación de endeudamiento público que el gobierno ha estado promoviendo.
El primer punto identificado por el legislador es «prorrogar la cuarta legislatura, como el pueblo hondureño sabe, el 30 de octubre finaliza esta legislatura y si no la prorrogamos, entraría la comisión permanente hasta el 20 de enero del próximo año», señalando un aspecto técnico crucial para la continuidad del trabajo legislativo.
Umaña mencionó que otros puntos prioritarios para su bancada son la aprobación del presupuesto de la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización (UFTF) y del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), ambos esenciales para el desarrollo de las elecciones generales de noviembre.
«Tenemos alrededor de unas 60 leyes que están para tercer debate que perfectamente podríamos construir, pero estoy autorizado a informarles que mi bancada no estará apoyando los préstamos bajo ningún concepto», declaró categóricamente el congresista, estableciendo una línea roja infranqueable para su grupo parlamentario.
La posición del PSH adquiere particular relevancia considerando que en un Congreso fragmentado, bloques minoritarios como el salvadorista pueden resultar decisivos para alcanzar las mayorías necesarias en votaciones sobre endeudamiento público que requieren aprobación calificada.
Umaña advirtió sobre posibles intentos de condicionar la agenda legislativa: «Si nos quieren poner una camisa de fuerza para que aprobemos los préstamos y si no avanzamos, pues no tendremos sesiones y nos vamos a autoconvocar la próxima semana», amenazando con medidas extraordinarias si se intenta presionar a su bancada.
El jefe de bancada enfatizó la firmeza de esta disposición: «Esa es la disposición que tiene mi bancada, y que no van a aprobar los préstamos, que necesitamos aprobar los otros presupuestos y que podemos acompañar en otras leyes que hay una lista enorme en las cuales yo ya traigo las indicaciones de mi bancada en las cuales podríamos participar».
Sin embargo, Umaña reveló una excepción específica a esta postura de rechazo generalizado: «Existe un préstamo que sí estamos dispuestos en la bancada a acompañarlo y es la carretera entre La Ceiba y Trujillo, que ese es un préstamo del gobierno español combinado con otra institución crediticia, ese es el único», estableciendo criterios selectivos basados aparentemente en el origen del financiamiento y el destino de los recursos.
La distinción entre rechazar préstamos en general pero aprobar específicamente el de la carretera La Ceiba-Trujillo sugiere una estrategia del PSH de apoyar únicamente proyectos de infraestructura claramente identificables con financiamiento de fuentes consideradas confiables, como el gobierno español.
Esta posición del PSH complica significativamente los planes gubernamentales de obtener aprobación legislativa para nuevo endeudamiento público, especialmente considerando que el país enfrenta múltiples presiones fiscales y demandas de inversión en diversos sectores.
Finalmente, la amenaza de autoconvocatoria representa un desafío directo a la autoridad del presidente del Congreso, Luis Redondo, sugiriendo tensiones sobre el control de la agenda legislativa en un período crítico previo a las elecciones generales donde múltiples iniciativas requieren tramitación urgente.


