Alabama, EE.UU. – La ya tensa campaña electoral en Honduras ha adquirido una nueva dimensión internacional. El empresario estadounidense Murray Paul Farmer informó a través de sus redes sociales que ha iniciado un proceso legal en una corte federal de Estados Unidos contra la candidata presidencial del partido oficialista, Rixi Moncada, y contra el procurador general de la República, Manuel Díaz Galeas, por el presunto delito de terrorismo.
“Acabo de presentar una demanda por terrorismo en la Corte Federal de EEUU contra Rixi Moncada y Manuel Díaz Galeas. Son criminales y, según la ley estadounidense, son terroristas. Atacar a un ciudadano de EEUU tiene consecuencias. Rixi, nos vemos pronto con verdadera justicia”, publicó Farmer.
El empresario sostiene que el conflicto se origina en el incumplimiento de una sentencia firme de las cortes hondureñas que ordena al Estado pagarle una deuda por un proyecto de agua potable ejecutado en la comunidad de Cantería tras el paso del huracán Mitch.
Farmer acusa directamente a Moncada de haber impedido que se realizara dicho pago durante su gestión como ministra de Finanzas. «Rixi Moncada ordenó que no me pagaran. Le digo claramente a usted, Rixi, que usted no está encima de la ley», expresó.
La demanda, según Murray, no es solo por el dinero adeudado, sino también «por el terrorismo, por la campaña de amenazas y odio que usted lanzó en mi contra». Afirmó que, como resultado de los «ataques públicos» de Moncada, ha recibido insultos racistas y amenazas de muerte.
Un Conflicto con Acusaciones Cruzadas
Este movimiento legal de Farmer se produce en un contexto de acusaciones mutuas. El empresario, como representante legal de la empresa DRC Inc., fue acusado recientemente por el Ministerio Público de Honduras por el delito de fraude. Según la fiscalía hondureña, DRC Inc. habría establecido un acuerdo con otra empresa para presentar múltiples demandas contra el Estado por los mismos hechos, simulando ser entidades separadas.
Haciendo caso omiso de la acusación en su contra, Farmer dirigió un mensaje final a la candidata: «Mira, Rixi, yo soy un americano y en Estados Unidos, cuando atacas a un americano, respondes ante la ley americana. Eres una corrupta, usted me difamó, usted puso mi vida en peligro, y ahora nos vemos en la corte. Y Rixi, yo te voy a cobrar los daños y perjuicios y, aparte de eso, te voy a cobrar a usted la sentencia firme que me deben».


