Tegucigalpa, Honduras. – El gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña Panting, informó que la reforma del subsector eléctrico en Honduras ya fue socializada y se encuentra en una etapa avanzada dentro del proceso legislativo en el Congreso Nacional.
El funcionario explicó que el siguiente paso será que el Legislativo analice y debata la iniciativa en el pleno, con el propósito de avanzar hacia una fase operativa que permita fortalecer el sistema eléctrico nacional.
Peña Panting señaló que la reforma busca “abrir las válvulas de inversión” en áreas estratégicas como generación, transmisión y distribución de energía.
A criterio del gerente de la estatal, esa apertura es necesaria para mejorar la eficiencia del sistema, estabilizar el servicio y responder a los problemas que durante años han afectado a los usuarios.
El titular de la ENEE destacó que el proceso se ha desarrollado bajo principios de transparencia y reglas claras, elementos que, según afirmó, son fundamentales para generar confianza entre inversionistas nacionales e internacionales.
Peña Panting reconoció que el sistema eléctrico hondureño enfrenta desafíos acumulados, entre ellos apagones no programados, fallas recurrentes y debilidades estructurales que han impactado la calidad del servicio.
Según el funcionario, parte del problema está relacionado con la falta de confianza que históricamente ha afectado al sector energético, limitando el acceso a financiamiento y frenando inversiones necesarias.
En ese sentido, indicó que fortalecer la credibilidad del sistema será clave para acceder a recursos de organismos multilaterales y otras fuentes de inversión.
También mencionó la importancia de coordinar con instituciones del Estado, como la Secretaría de Finanzas (SEFIN), para estructurar mecanismos financieros sostenibles.
“El objetivo es evitar seguir utilizando recursos frescos solo para cubrir inversiones inmediatas y, en su lugar, estructurar mecanismos de financiamiento de largo plazo que permitan estabilizar el sistema”, expresó Peña Panting.
La reforma energética ha generado un amplio debate público y político, especialmente por las preocupaciones de algunos sectores sobre el futuro de la ENEE y la posible participación privada en distintas áreas del subsector eléctrico.
Sin embargo, desde el Gobierno y la administración de la estatal se ha reiterado que el propósito es modernizar el sistema, fortalecer la empresa pública y garantizar un servicio más confiable para la población.
Peña Panting insistió en que el proceso busca sentar bases sólidas para una transformación del sector eléctrico hondureño, con mayor inversión, eficiencia operativa y capacidad de respuesta frente a la demanda nacional.
Ahora, la discusión queda en manos del Congreso Nacional, donde la reforma deberá superar el debate legislativo antes de convertirse en una herramienta concreta para reorganizar y modernizar el subsector eléctrico del país.













