Tegucigalpa, Honduras. – El gerente interino en el último cuatrienio de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Erick Tejada, confirmó este lunes que cierra su gestión con 110 mil millones de lempiras en deuda, de los que 10 mil 500 millones son a generadores privados, evidenciando la crisis estructural de la estatal energética que hereda el gobierno de Nasry Asfura.
Tejada aceptó que la deuda de la estatal energética supera los 110 mil millones de lempiras entre deuda flotante a generadores, deuda bancaria y deuda a proveedores, lo que provocó una erogación anual de 7 mil millones de lempiras en el último cuatrienio para atender el servicio de esta obligación.
«Lo que hicimos fue contener esa bola de nieve, una estrategia de contención y reducción de pérdidas. Vamos a entregar con alrededor de 110 mil millones de lempiras, la deuda total, o sea, un crecimiento del 2.5% al año, mientras que en los 13 años creció 64% al año y no hubo inversión», justificó el funcionario saliente.
El gerente interino cifró una inversión de 21 mil 809 millones de lempiras durante su gestión y dejan en ejecución otros 4 mil millones, además de subsidios, destacando que se redujo el déficit operativo en cerca del 30%, aunque la empresa continúa operando en números rojos.
«Es importante para el próximo gobierno que digamos hacia dónde íbamos encaminado nosotros a que se tome una decisión con la deuda de la ENEE. Eso debe hacerlo el presidente entrante, debe de proponer con un país potencia cooperante que le dé período de gracia de cinco años refinanciar la deuda, o sea que le compren la deuda son alrededor de 3 mil 400 millones de dólares y que le bajen la tasa de interés y que además le den un periodo de gracia de unos 5 años mientras se reducen en pérdidas», describió Tejada.
El funcionario mencionó que la ENEE necesita reducir 6.5% en pérdidas para llegar a números negros, destacando que dejan activos del Programa Nacional Reducción de Pérdidas con cerca de 1 mil 348 millones de lempiras en medidores, micromedidores, macromedidores, cables, 693 postes, todo para que se siga trabajando en la reducción de pérdida por robo de energía.
Sobre la deuda con los generadores, Tejada respondió que hicieron un último pago el 31 de diciembre de 2025 cerrando con deuda vencida en generadores de 10 mil 500 millones de lempiras, mientras que cuando asumieron recibieron 15 mil 600 millones, es decir que lograron bajar la deuda flotante en más de 5 mil millones.
«Nuestra idea en 2025 era erradicar esa deuda a través de una colocación internacional, pero lamentablemente el contexto electoral, sobre todo después del 9 de marzo, fue adverso y no se pudieron cerrar esas operaciones, pero queda aprobado en 2025 en el Congreso Nacional, una línea de endeudamiento por 700 millones de dólares que le puede servir al próximo gobierno para pagarle totalmente a generadores y así continuar con el proceso de licitación de los 1 mil 500 megavatios que abren ofertas el 23 de marzo y que es fundamental para el país», subrayó.
La deuda total de aproximadamente 3,400 millones de dólares (al tipo de cambio de 24.70 lempiras por dólar equivale a los 110 mil millones mencionados) representa uno de los pasivos más grandes del Estado hondureño, comprometiendo recursos significativos del presupuesto nacional.
El refinanciamiento propuesto por Tejada con un país potencia cooperante buscaría obtener mejores condiciones de pago, tasas de interés más bajas y un período de gracia que permita a la ENEE sanear sus finanzas antes de comenzar a pagar el principal de la deuda.
La reducción del crecimiento de la deuda del 64% anual en gestiones anteriores al 2.5% en el último cuatrienio representa un logro en la contención del problema, aunque la empresa continúa siendo una carga fiscal significativa para el Estado hondureño.
La licitación de 1,500 megavatios que abre ofertas el 23 de marzo representa una oportunidad para atraer inversión privada en generación eléctrica, reduciendo la dependencia de generadores privados que cobran tarifas elevadas a la ENEE.
Los 1,348 millones de lempiras en equipamiento para reducción de pérdidas que deja en bodega la gestión saliente podrían permitir al próximo gobierno continuar combatiendo el robo de energía que representa una de las principales fuentes de pérdidas de la empresa.
El 30% de reducción del déficit operativo evidencia avances en la gestión, aunque insuficientes para llevar a la empresa a rentabilidad, considerando que aún requiere reducir 6.5% adicional en pérdidas para alcanzar el punto de equilibrio.
La línea de endeudamiento por 700 millones de dólares aprobada por el Congreso Nacional podría utilizarse para liquidar completamente la deuda con generadores privados, mejorando las relaciones comerciales y asegurando el suministro eléctrico nacional.
El gobierno entrante de Nasry Asfura deberá decidir si acepta la recomendación de Tejada de buscar refinanciamiento internacional o si opta por otras estrategias para manejar este pasivo estructural que afecta las finanzas públicas y la competitividad del país.


