Tegucigalpa, Honduras. – El sistema energético nacional está al filo de la navaja. Karla Martínez, vicepresidenta de la Asociación Hondureña de Productores de Energía Eléctrica (AHPEE), alertó que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) acumula una deuda de 26 mil millones de lempiras con las empresas generadoras, cifra que mantiene la infraestructura eléctrica del país en condición crítica y con serio riesgo de afectar el suministro.
El problema no es nuevo. Arrastra más de una década y se profundiza con cada transición de gobierno por la falta de mecanismos financieros que alivien los compromisos pendientes. El actual gobierno heredó obligaciones superiores a los 16 mil millones de lempiras, y aunque se han realizado pagos parciales, las facturas continúan acumulándose mes a mes. «Los abonos oxigenan, pero la deuda sigue aumentando porque el consumo, la generación y los costos operativos continúan», explicó Martínez.
La crisis financiera no es el único enemigo. La falta de flujo de caja se ha convertido en uno de los mayores riesgos para las generadoras, especialmente en la actual temporada de verano cuando la demanda se dispara. A esto se suma un factor externo brutal: la crisis geopolítica internacional ha disparado el costo de los combustibles térmicos.
El precio de los buques destinados al transporte de combustible pasó de costar alrededor de 8 millones de dólares a unos 18 millones, impactando directamente las finanzas del sistema.
El calor no ayuda. Las temperaturas que sufre el territorio nacional en las últimas semanas provocan mayor consumo eléctrico, obligando a incrementar el despacho de energía y elevando aún más los costos operativos. A pesar del panorama, las energías renovables producen actualmente cerca del 60 % de la energía anual del país, pero estas empresas también están al límite.
Deben cubrir mantenimiento, deudas bancarias, impuestos y costos operativos, todo mientras esperan que la ENEE liquide facturas que en algunos casos van hasta 8 acumuladas.
La acción fue inmediata. Representantes de AHPEE se reunieron en Casa Presidencial con autoridades de la ENEE, la Secretaría de Finanzas, el presidente Nasry Asfura y representantes del Cohep para buscar soluciones de emergencia.
En el encuentro discutieron la necesidad de un abono urgente y esperan que el Gobierno cumpla con el compromiso de hacer el esfuerzo necesario.
Martínez no tiene un cálculo preciso del monto exacto, pero considera que la urgencia rondaría aproximadamente los 4 mil millones de lempiras para sostener la compra de combustible y garantizar el abastecimiento energético durante lo más intenso del verano. «Estamos al límite, pero nadie quiere que Honduras llegue a sufrir apagones», concluyó la dirigente empresarial. La pelota está en la cancha del Gobierno.













