Tegucigalpa, Honduras. – La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) defendió este martes su plan para reducir las pérdidas de energía y aseguró que ya trabaja en acciones concretas, sin esperar únicamente la aprobación de las reformas energéticas en el Congreso Nacional.
El gerente de la estatal, Guillermo Peña Panting, informó que la empresa identificó 25 circuitos con los mayores niveles de fallas y minutos de interrupción por mes, donde se realiza un levantamiento técnico para ejecutar intervenciones integrales.
Peña Panting explicó que estas acciones no solo buscarán reducir apagones e interrupciones del servicio, sino también atender necesidades vinculadas al alumbrado público.
La exposición se realizó durante el evento organizado por la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), a través de la iniciativa Potencia Honduras, donde se presentó el informe “El agujero que sigue creciendo: Urge un plan que sí funcione para reducir pérdidas de energía”.
En ese espacio, la ENEE respondió a los cuestionamientos sobre el peso de las pérdidas en su déficit financiero y presentó parte de su estrategia institucional para enfrentar el problema.
El director de proyectos de la ENEE, Claudio González, detalló que el plan está estructurado en ocho líneas de acción y busca atender tanto los problemas comerciales como los técnicos.
Entre los componentes de la estrategia se incluye el saneamiento del ciclo comercial, la atención de clientes que esperan un suministro, la reducción de cobros promediados, la instalación de medidores inteligentes y la identificación de posibles fraudes.
El plan también contempla intervenir clientes industriales y comerciales cuyos sistemas de medición requieren actualización tecnológica.
Asimismo, la ENEE busca identificar y regularizar conexiones ilegales para incorporarlas al sistema formal de la empresa.
Según González, la estrategia fue diseñada para ejecutarse en un período de 12 años, aunque los primeros cinco años serán determinantes para realizar inversiones, ordenar el sistema y comenzar a recuperar pérdidas.
La estatal proyecta que al cierre de ese primer quinquenio podría alcanzarse una reducción de 10.5 % en las pérdidas.
Las metas iniciales plantean una disminución progresiva de 1.5 % durante el primer año y de 3.5 % en el segundo.
González agregó que el modelo financiero del plan prevé resultados positivos a partir del tercer año, mientras que en los primeros cinco años se buscará consolidar el control del sistema y alcanzar una reducción cercana al 10 %.
Peña Panting indicó que el plan de reducción de pérdidas ya fue incorporado al plan quinquenal de distribución de la ENEE, cuya aprobación se trabaja junto a la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE).
El objetivo, aseguró, es que estas acciones no funcionen como una intervención temporal, sino como una estrategia permanente dentro de la empresa estatal.
Al cierre del evento, el director ejecutivo de ASJ, Carlos Hernández, sostuvo que la crisis de la ENEE requiere decisiones que podrían no ser populares, pero que son necesarias para enfrentar las dificultades financieras del país.
Hernández valoró la presencia de representantes de distintos sectores y reconoció la disposición mostrada por la actual administración de la ENEE para abordar el problema.
También hizo un llamado al Congreso Nacional para que utilice la información disponible y tome decisiones basadas en evidencia.
“No queremos señalar culpables individuales, venimos a poner sobre la mesa un problema y a poner datos”, expresó Hernández.
El director de ASJ reiteró que la organización dará seguimiento al plan de reducción de pérdidas presentado por la ENEE, con el fin de verificar si las medidas logran resultados medibles.
Hernández también llamó a los diferentes sectores de la sociedad a asumir una responsabilidad colectiva frente a la crisis energética, incluyendo a usuarios, autoridades, empresa estatal, sector privado y organizaciones sindicales.
La discusión dejó claro que el reto de la ENEE no se limita a aprobar reformas o anunciar nuevos programas, sino a demostrar con resultados que las pérdidas pueden reducirse de manera sostenida, transparente y verificable.












