Tegucigalpa.- El conflicto entre la Asociación Nacional de Enfermeros y Enfermeras Auxiliares de Honduras (ANEEAH) y la Secretaría de Salud (Sesal) alcanzó un punto crítico este lunes, con el anuncio del abandono de los turnos A y B en todos los hospitales y centros de salud del país, como medida de presión ante la falta de respuestas a sus demandas salariales.
Josué Orellana, presidente de la ANEEAH, declaró que la medida es una respuesta directa a las «mentiras y el desprecio» de la ministra de Salud, a quien acusó de desinformar a la población sobre los salarios y beneficios del gremio.
«Nadie va a estar protestando en la calle con esos sueldos como ella dice; es absurdo. Cuando un funcionario se queda sin argumentos recurre a sandeces», afirmó Orellana, retando a la titular de Salud a un debate público para «desenmascarar» las falsedades sobre sus condiciones laborales.
El dirigente gremial denunció que, mientras la Sesal habla de «jugosos salarios», la realidad es otra. Cuestionó la calidad de los uniformes y la alimentación que reciben. «Mientras hablan de 3,000 lempiras en tela, lo que entregan no pasa de 400; mientras dicen que dan buena comida, a las compañeras les sirven frijoles, queso y jucos. ¿Al bolsillo de quién va a parar el resto del dinero?», increpó.
Denuncian represión y amenazan con paro total
La tensión escaló con denuncias de represión. Orellana aseguró que al menos tres enfermeras fueron golpeadas en El Progreso durante las protestas, y que una de ellas sufrió una fractura en la pierna tras ser agredida por un policía. «El gobierno ha dado órdenes prácticamente de asesinar al personal de enfermería», acusó gravemente.
La advertencia del gremio es clara: si las autoridades toman represalias, las medidas se endurecerán drásticamente.
«Hoy seguimos con el paro de 6:00 de la mañana a 10:00 de la noche, y mañana volvemos a la calle. Si despiden a la primera enfermera, vamos a abandonar los tres turnos y entregaremos emergencias y áreas críticas«, sentenció Orellana.
El origen del conflicto
El sistema sanitario se encuentra convulsionado desde que iniciaron las asambleas informativas y protestas a nivel nacional. La raíz del problema, según la ANEEAH, es el incumplimiento de un acuerdo firmado en noviembre, donde se prometió instalar una mesa de negociación para un reajuste salarial. Orellana lamentó que en las negociaciones posteriores se aprobó un ajuste para el resto del personal de salud, pero se dejó por fuera al gremio de enfermería auxiliar.
El enfrentamiento mantiene en vilo la atención sanitaria del país, mientras la ciudadanía teme un colapso de los servicios si no se alcanza un acuerdo en las próximas horas.


