Tegucigalpa, Honduras. – La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) advirtió que la capital hondureña enfrentará un escenario más complejo por el impacto del Fenómeno de El Niño, cuya evolución amenaza con prolongar las sequías, elevar las temperaturas y alterar el comportamiento normal del invierno.
Mediante un comunicado oficial emitido este 12 de junio de 2026, la institución informó a la población capitalina que la emergencia hídrica continúa vigente y que las lluvias registradas en las últimas semanas no bastan para recuperar el déficit acumulado en los embalses.
UMAPS señaló que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó el desarrollo del fenómeno climático, cuyo impacto directo en Honduras podría provocar un aumento severo de las temperaturas y una prolongación de condiciones secas extremas.
La advertencia llega en un momento delicado para Tegucigalpa y Comayagüela, donde el abastecimiento de agua potable se mantiene bajo presión debido a la baja recuperación de las represas.
Según las proyecciones de UMAPS, las lluvias actuales apenas permitirían una recuperación parcial de los embalses, estimada en un 15 % entre junio y agosto, y otro 15 % entre septiembre y noviembre.
Con ese comportamiento, las represas de la capital podrían cerrar el año únicamente con un 60 % de su capacidad máxima, un nivel insuficiente para cubrir con normalidad la demanda de agua de la ciudad.
La institución explicó que los embalses requieren al menos dos inviernos consecutivos para alcanzar nuevamente su nivel óptimo, por lo que la recuperación será lenta y dependerá directamente del comportamiento de las lluvias.
El punto más preocupante del comunicado es la proyección para el próximo año. UMAPS advirtió que, debido a que El Niño podría extenderse hasta 2027 con bajas precipitaciones, los primeros cinco meses del año serían iguales o más difíciles que el periodo actual.
La unidad municipal alertó que el agua almacenada no será suficiente para cubrir la demanda normal de la capital, por lo que se mantendrán las operaciones de contingencia mientras permanezca activa la emergencia hídrica.
Ante este panorama, UMAPS hizo un llamado urgente a la corresponsabilidad ciudadana y pidió a la población adoptar medidas estrictas y permanentes de ahorro y uso racional del agua.
La institución insistió en que la crisis no puede enfrentarse únicamente con operaciones técnicas, sino también con un cambio de hábitos en los hogares, comercios e instituciones públicas y privadas.
El comunicado confirma que la capital seguirá bajo una presión hídrica significativa y que el impacto de El Niño podría convertir el inicio de 2027 en una de las etapas más difíciles para el abastecimiento de agua potable en el Distrito Central.
Con esta advertencia, UMAPS busca generar conciencia sobre la gravedad del déficit acumulado y preparar a la población para un periodo prolongado de restricciones, ahorro obligatorio y uso responsable del recurso.













