Atlanta, Estados Unidos. – España inició su camino en el Mundial 2026 con un resultado inesperado y una actuación que dejó más dudas que certezas, tras empatar 0-0 ante una resistente selección de Cabo Verde, que celebró un punto histórico en su debut mundialista.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente llegó al partido con etiqueta de favorito, pero nunca logró imponer el ritmo ni la claridad ofensiva que se esperaba de una de las selecciones llamadas a pelear por el título.
En un estadio de Atlanta con techo, aire acondicionado y condiciones ideales para jugar al fútbol, España mostró un ritmo plano, circulación lenta de balón y poca capacidad para desordenar a un rival que apostó por el bloque bajo, la disciplina defensiva y el cierre de los pasillos interiores.
El seleccionador español sorprendió con Gavi como extremo izquierdo de inicio, aunque el jugador apenas tuvo incidencia ofensiva más allá de algunas recuperaciones en campo contrario.
La falta de inspiración también alcanzó a Pedri, quien no logró encontrar el ritmo del partido y cometió errores poco habituales en la entrega del balón.
Ante una España atascada, el protagonismo ofensivo cayó sobre Marc Cucurella, quien desde el lateral izquierdo insistió con llegadas hasta línea de fondo y centros atrás que no encontraron rematador eficaz.
Ferran Torres tuvo las ocasiones más claras del primer tiempo, pero primero se encontró con el poste en el minuto 38 y luego con una intervención clave del portero Vozinha al 43.
El guardameta caboverdiano, de 40 años y actualmente sin equipo tras finalizar su etapa en el Chaves de la segunda división portuguesa, se convirtió en la gran figura del encuentro.
Vozinha también respondió con solvencia ante un cabezazo de Laporte antes del descanso, ampliando la frustración de una España que atacaba sin contundencia.
Ni siquiera el ingreso de Lamine Yamal, ovacionado por el público de Atlanta y convertido en uno de los grandes íconos publicitarios del torneo, logró romper la resistencia africana.
El joven extremo disputó los últimos 20 minutos, aportó desborde por la banda derecha, pero España siguió sin puntería en los metros finales.
Fabián Ruiz, Mikel Oyarzabal, Laporte y Mikel Merino también tuvieron opciones, pero entre Vozinha y una defensa caboverdiana ordenada, encabezada por Pico Lopes, evitaron el gol español.
Cabo Verde apenas tuvo una oportunidad clara, pero estuvo cerca de convertirla en historia. En el minuto 89, Diney Borges realizó el primer y único remate a portería de su selección, detenido por Unai Simón.
El empate desató la alegría de Cabo Verde y la decepción de España, que no contemplaba ceder puntos en su estreno ante un debutante mundialista.
El resultado también revive una preocupación que acompaña a la selección española desde su título en Sudáfrica 2010: desde entonces, España solo ha ganado tres partidos mundialistas, uno por torneo, y no ha logrado superar ninguna eliminatoria.
Para Cabo Verde, el empate representa una noche histórica. Para España, en cambio, el debut deja una advertencia temprana: el cartel de favorita no gana partidos y el Mundial no perdona la falta de ritmo, precisión y contundencia.













