Tegucigalpa, Honduras. – El Departamento de Estado de Estados Unidos expresó su respaldo a los esfuerzos impulsados por la administración del presidente Nasry Asfura para avanzar en reformas del sector energético en Honduras, al considerar que estas medidas pueden fortalecer la inversión y mejorar las condiciones del sistema eléctrico nacional.
A través de un mensaje publicado en X, Washington destacó que las reformas buscan apoyar el clima de inversión en el país y abrir nuevas oportunidades para la participación de capital estadounidense en el área energética.
“Estados Unidos da la bienvenida a los esfuerzos de la administración Asfura para avanzar en las reformas del sector energético que apoyen la inversión en Honduras. Estas reformas ayudarán a desbloquear nuevas oportunidades para la inversión energética de Estados Unidos, apoyando el crecimiento económico y mejorando la seguridad y asequibilidad energética”, señala el mensaje.
El pronunciamiento estadounidense llega en momentos en que el Gobierno hondureño impulsa una agenda de reestructuración del sector eléctrico, considerada clave dentro del plan de rescate y modernización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Sin embargo, mientras en el plano internacional la iniciativa recibe respaldo, en el Congreso Nacional el proceso volvió a encontrar obstáculos.
El secretario del Legislativo, Carlos Ledezma, confirmó que las reformas a la Ley del Sistema Eléctrico no fueron aprobadas este día y quedaron detenidas en primer debate debido a la falta de consenso entre las distintas fuerzas políticas.
Según explicó el congresista, la bancada del Partido Liberal de Honduras solicitó más tiempo para analizar la propuesta y realizar consultas con diversos sectores.
Ledezma aseguró que esa petición será respetada dentro del proceso legislativo, con el objetivo de buscar mayores acuerdos antes de someter la reforma a nuevas etapas de discusión.
La propuesta es considerada una de las piezas centrales para reorganizar el sector eléctrico hondureño, atraer inversión, mejorar la sostenibilidad financiera de la ENEE y responder a los problemas de abastecimiento, pérdidas y calidad del servicio.
No obstante, su avance permanece en pausa mientras las bancadas intentan construir un consenso político que permita continuar con la aprobación del proyecto.
El respaldo de Estados Unidos añade presión y relevancia internacional al debate energético en Honduras, especialmente por el vínculo entre inversión, crecimiento económico y seguridad energética.
Por ahora, el futuro de la reforma dependerá de las negociaciones internas del Congreso Nacional y de la capacidad de las fuerzas políticas para alcanzar acuerdos sobre una de las iniciativas más sensibles de la agenda pública del país.













