Ciudad de México, México.— El ex embajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe Pierce, reveló en entrevista con la periodista Carmen Aristegui que «la presidenta Xiomara Castro, en su viaje a México, donde se reunió con Claudia Sheinbaum, días antes de las elecciones del 30 de noviembre, habría ido a traer dinero para la campaña de Rixi Moncada», denunciando presunta interferencia electoral del gobierno mexicano en los comicios hondureños.
«México ha querido incluso llegar ya al punto de la ruptura de relaciones diplomáticas para seguir interviniendo internamente en los asuntos de Perú, de Ecuador y de alguna manera incluso en Honduras, porque el gobierno de Claudia Sheinbaum apoyó con mucho dinero y muchos recursos a la candidata perdedora, al parecer por todo lo que se recuenta en las recientes elecciones», expresó Pascoe, situando el caso hondureño dentro de un patrón regional de intervención mexicana.
El ex embajador refirió que esta supuesta interferencia «provocó una especie de enfrentamiento indirecto» que describió como «las famosas guerras por encargo, como les llaman, entre Trump y Claudia, porque Claudia apoyó abiertamente al partido de la presidenta saliente, partido ligado también a Venezuela, Cuba, Nicaragua y Trump apoyó a un candidato suyo de la extrema derecha».
Pascoe especificó que «el gobierno de México que lidera Claudia Sheinbaum, estaba financiando con muchos millones de dólares la campaña de Rixi Moncada del Partido Libre», señalando como evidencia «el viaje de la presidenta Xiomara Castro, días antes de las elecciones» para supuestamente obtener recursos financieros destinados a la candidata oficialista.
«Entonces dieron la pelea, se enfrentaron y bueno, eso resultó que Honduras fue una prueba de la confrontación por proximidad entre Estados Unidos y México y Venezuela es lo mismo», expresó el diplomático, enmarcando las elecciones hondureñas como un campo de batalla geopolítico entre potencias regionales con intereses contrapuestos.
Cuando la periodista Aristegui le preguntó directamente si estaba «afirmando que hubo recursos para apoyar a la candidatura del oficialismo en Honduras del gobierno mexicano», Pascoe respondió con un contundente «sí», confirmando categóricamente sus acusaciones sobre el financiamiento mexicano a la campaña de Moncada.
El ex embajador ejemplificó que «cuando Hugo Chávez apoyó al movimiento político de MORENA en México, exactamente lo mismo, en realidad, nadie debiera escandalizarse de que unos apoyan a otros, incluso con millones de dólares, que es lo que hizo recientemente México con Honduras», normalizando la práctica de financiamiento electoral transnacional.
«Y después nos sorprendemos de que MORENA recibió dinero de Venezuela para sus campañas electorales y México da dinero a Perú para su candidato y a Honduras para la candidata», cerró Pascoe, revelando un supuesto patrón de intercambio financiero electoral entre gobiernos de izquierda en América Latina.
Las declaraciones de Pascoe Pierce representan la primera acusación específica y pública sobre financiamiento extranjero en las elecciones hondureñas, proveniente de una fuente con credenciales diplomáticas que conoce los mecanismos internos de la política exterior mexicana y sus relaciones con gobiernos afines ideológicamente.
La revelación sobre el supuesto propósito del viaje de Castro a México adquiere relevancia considerando que ocurrió en fechas próximas a los comicios y que la presidenta hondureña mantuvo reuniones oficiales con Sheinbaum que fueron presentadas públicamente como encuentros de cooperación bilateral rutinaria.
La caracterización de Honduras como escenario de «guerra por encargo» entre Estados Unidos y el eje México-Venezuela sugiere que las elecciones hondureñas trascendieron el ámbito nacional para convertirse en un campo de disputa geopolítica regional con implicaciones para el equilibrio de poder en Centroamérica.
Las acusaciones de Pascoe, si fueran verificables, constituirían una violación flagrante de la soberanía electoral hondureña y podrían tener consecuencias diplomáticas significativas, especialmente considerando que México mantiene relaciones oficiales con todos los candidatos y partidos políticos hondureños.
La normalización que hace Pascoe del financiamiento electoral transnacional como práctica común entre gobiernos afines ideológicamente sugiere la existencia de una red de apoyo mutuo entre administraciones de izquierda que trasciende las fronteras nacionales y los principios de no intervención en asuntos internos.




