Tegucigalpa. – Representantes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) analizaron este jueves las causas estructurales que mantienen estancada la pobreza en Honduras, destacando la inseguridad alimentaria, la falta de acceso a vivienda digna y la escasa generación de empleo como los principales obstáculos para el desarrollo del país.
– Por su parte, el oficial de Política Económica, Alejandro Kaffati, criticó la falta de generación de empleo formal y el aumento del gasto en burocracia, que no se ha traducido en mejores servicios públicos.
Santiago Herrera, gerente de Política Económica del Cohep, sostuvo que, a pesar de los esfuerzos con el sector agricultor, no se ha logrado implementar una estrategia nacional de seguridad agroalimentaria, un factor crítico para combatir la pobreza.
“Es importante, porque sabemos que casi dos millones de hondureños tienen un riesgo de seguridad alimentaria. Si se quiere reducir la pobreza, es necesario atacar ese elemento”, enfatizó Herrera, señalando que garantizar la alimentación es clave para la salud y la productividad de los trabajadores.
Déficit de vivienda y tasas de interés impagables
Otro de los grandes problemas señalados por Herrera es el déficit habitacional. “Una persona pobre se califica, entre otros aspectos, por no tener una vivienda digna. Tenemos 1.6 millones de déficit habitacional en Honduras”, detalló. De esta cifra, casi 700,000 corresponde a problemas de calidad de la vivienda y el resto a la falta total de un hogar.
El economista criticó que las actuales condiciones financieras hacen imposible que las familias de bajos ingresos accedan a una vivienda. “Una persona con menos de dos salarios mínimos no puede pagar un préstamo con una tasa de interés superior al 12 por ciento”, recalcó.
Cuestionó la política monetaria actual, que, según él, provoca que las tasas de interés suban del 16% al 18%, haciendo que «nadie con menos de dos salarios mínimos pueda pagar siquiera la cuota de una vivienda social».
Herrera recordó que ya existe una ley y una política de vivienda que, con recursos del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (BANHPROVI), ha permitido construir hasta 30,000 viviendas al año en el pasado, una cifra que bajó a 20,000 en 2024.
“Si no generamos empleo, ¿cómo vamos a reducir la pobreza?”
Por su parte, el oficial de Política Económica del Cohep, Alejandro Kaffati, centró su análisis en la falta de oportunidades laborales como el principal motor de la pobreza.
“Necesitamos hacer un llamado a acciones. Si no generamos empleo, ¿cómo vamos a reducir la pobreza? Honduras tiene un problema de generación de empleo grave. Hemos estado incentivando la economía informal más que la economía formal, y se ha demostrado en el mundo que la economía informal más bien fomenta los círculos viciosos de pobreza y desigualdad”, sentenció Kaffati.
Además, criticó el aumento del gasto público en burocracia, que no se ha traducido en una mejora de los servicios para la ciudadanía.
“Según las estadísticas del Gobierno, se ha incrementado el salario en la burocracia administrativa de 10 mil a 15 mil millones de lempiras entre 2022 y 2025. Como ciudadanos y como representantes del sector privado, no hemos visto una mejora en los servicios públicos.
Así que es de replantear qué estamos haciendo con el dinero que pagamos con nuestros impuestos”, concluyó.












