Tegucigalpa, Honduras. – La presidenta del Partido Salvador de Honduras (PSH), Fátima Mena, advirtió que la confianza ciudadana en el sistema electoral no se recuperará mientras las decisiones sigan marcadas por cuotas partidarias, instrucciones de cúpulas políticas y repartición de poder.
La exdiputada señaló que el problema de fondo no está únicamente en los conflictos recientes, sino en una estructura electoral que, a su juicio, necesita reformas profundas para garantizar independencia y transparencia.
“La independencia es fundamental y crucial para recuperar la confianza ciudadana”, subrayó.
Mena cuestionó que algunos procesos dentro del conteo nacional electoral no respondan al estricto cumplimiento de la ley, sino a intereses partidarios.
Según dijo, esa práctica debilita el Estado de derecho y alimenta la desconfianza en los resultados y en las instituciones.
En medio de ese debate, la dirigente descartó que el partido Libertad y Refundación (Libre) pueda perder su personería jurídica sin que exista un debido proceso.
Advirtió que cualquier intento de cancelar la inscripción de un partido mediante el uso o abuso del poder representaría una violación a derechos fundamentales, especialmente al derecho de asociación.
Mena recordó que ese derecho también ha sido respaldado por recomendaciones de misiones de observación internacional.
La presidenta del PSH insistió en que el país debe enfocar la discusión en impulsar reformas electorales estructurales, capaces de evitar abusos sin importar qué partido esté en el poder.
“Históricamente, los tres partidos que han estado en el poder han demostrado debilidades en su vocación democrática y una tendencia a concentrar el poder”, afirmó.
La exdiputada también calificó como preocupantes algunas declaraciones que, según consideró, se alejan de una visión democrática y pluralista.
En ese contexto, confirmó que el PSH mantiene un recurso de amparo ante la Sala de lo Constitucional, presentado desde julio del año pasado, tras denunciar irregularidades del Consejo Nacional Electoral (CNE), particularmente por la no inscripción de planillas.
Mena sostuvo que esas acciones representaron un “boicot a la democracia” que no solo afectó a partidos emergentes, sino también al pueblo hondureño.
Recordó que el PSH, pese a contar con representación significativa en el Congreso Nacional y en gobiernos locales, enfrentó decisiones que limitaron su participación política.
Sobre las denuncias de posibles intentos para cancelar personerías jurídicas de partidos, Mena fue enfática en rechazar cualquier medida de ese tipo.
“Es completamente antidemocrático y distorsiona la visión de democracia que debemos construir”, sostuvo.
La dirigente advirtió que eliminar una tercera fuerza política tendría consecuencias “nefastas” para el equilibrio democrático del país.
A su criterio, una decisión así vulneraría derechos civiles y políticos reconocidos en la Constitución y en tratados internacionales.
Por ello, pidió a las autoridades electorales aclarar cualquier señalamiento relacionado con posibles cancelaciones y concentrarse en fortalecer el sistema de cara a los próximos comicios.




