Washington, Estados Unidos. – Miles de salvadoreños que durante años vivieron y trabajaron legalmente en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) enfrentan desde este miércoles un nuevo escenario de incertidumbre migratoria, tras el vencimiento de la protección concedida a ciudadanos de El Salvador.
La medida forma parte de la política migratoria impulsada por la administración de Donald Trump, que ha reducido o cancelado protecciones temporales para ciudadanos de varios países, entre ellos Haití, Venezuela, Honduras y Nicaragua.
El TPS permite a ciudadanos extranjeros permanecer y trabajar legalmente en Estados Unidos cuando sus países enfrentan condiciones extraordinarias, como conflictos armados, desastres naturales o crisis humanitarias. Sin embargo, no concede residencia permanente ni ciudadanía.
En el caso salvadoreño, la protección ha sido una de las más emblemáticas. El beneficio fue otorgado inicialmente a salvadoreños por circunstancias vinculadas a la guerra civil y posteriormente renovado tras los terremotos de 2001.
Con el vencimiento del programa, quienes no cuenten con otra vía migratoria podrían quedar en situación irregular y expuestos a eventuales procesos de deportación.
El Departamento de Seguridad Nacional defendió la decisión al señalar que el TPS fue concebido como una protección temporal y no como un mecanismo permanente de regularización.
“El Estatus de Protección Temporal es exactamente eso: temporal”, afirmó Chandler Rebel, portavoz de esa institución, al cuestionar que durante años el programa funcionara como una especie de amnistía de hecho.
La decisión impacta a una comunidad con décadas de arraigo en Estados Unidos. Muchos beneficiarios han trabajado en sectores como construcción, mantenimiento de edificios, transporte, manufactura y servicios de comida.
Estimaciones citadas por medios internacionales señalan que los salvadoreños protegidos por el TPS aportaban miles de millones de dólares anuales a la economía estadounidense después del pago de impuestos.
El vencimiento de la protección también ocurre pese a la cercanía política entre Trump y el presidente salvadoreño Nayib Bukele, una relación que no evitó que Washington mantuviera su línea restrictiva sobre los programas migratorios temporales.
De acuerdo con reportes recientes, tras la política de cancelaciones impulsada por la administración republicana, solo un grupo reducido de países conserva actualmente protecciones temporales vigentes, entre ellos Ucrania, Líbano y Sudán.
La situación abre un período de incertidumbre para familias salvadoreñas que llevan años establecidas en Estados Unidos y que ahora deberán buscar alternativas legales para permanecer en el país o prepararse ante un eventual retorno.
Fuentes consultadas: USCIS, Pew Research Center y AP.













