Tegucigalpa, Honduras. — El Gobierno busca frenar en seco cualquier intento de paralización en el transporte urbano. El titular de la Secretaría de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, anunció este sábado que el pago de los bonos compensatorios pendientes se hará efectivo en las próximas horas o, a más tardar, mañana domingo.
Esta medida surge como una respuesta urgente para calmar los ánimos de un gremio que ya amenazaba con medidas de presión severas.
Según explicó el funcionario, el desembolso supera los 900 millones de lempiras, una cifra considerable que requiere una coordinación milimétrica entre Finanzas, la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) y el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT).
«Esperamos que el día de hoy puedan ser cargados los fondos para que se les pague a los transportistas», señaló Hércules, subrayando que la prioridad es agilizar el traslado de los recursos.
El ministro aclaró que el retraso no se debió a falta de voluntad o de fondos, sino a procedimientos administrativos obligatorios. Tras la reciente aprobación del Presupuesto General, todas las instituciones del Estado deben cargar sus planes operativos y presupuestarios para habilitar los espacios financieros. «Es un retraso administrativo comprensible», justificó, asegurando que los equipos técnicos han trabajado a marchas forzadas para superar este bache burocrático.
Con la entrega de este dinero, el Gobierno espera recibir «noticias positivas» por parte de los transportistas y, sobre todo, garantizar que el servicio para la población no se vea interrumpido.
Mientras la SIT termina de revisar los montos exactos por unidad, la Secretaría de Finanzas ya ha habilitado la disponibilidad presupuestaria, dejando la mesa servida para que el sector transporte reciba el alivio financiero que tanto ha reclamado en los últimos días.


