Tegucigalpa, Honduras – El expresidente de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe), Juan Carlos Segovia, alertó este miércoles que Honduras enfrentará fuertes incrementos en los precios de los combustibles en las próximas semanas, como consecuencia directa del conflicto en el Medio Oriente y la difícil situación en el estrecho de Ormuz.
“Los incrementos vienen porque vienen, es muy difícil la capacidad de absorber esto el Estado porque hay otros factores que necesitan el impuesto”, explicó Segovia a periodistas.
El dirigente detalló que el estrecho de Ormuz —por donde transita aproximadamente la quinta parte del consumo mundial de petróleo— se ha convertido en un punto crítico de tensión, lo que ha impulsado un alza significativa en el precio del crudo internacional.
Segovia precisó que el barril de petróleo ha superado los 10 dólares en su cotización reciente, un aumento que se traduciría en un impacto directo de entre 6 a 7 lempiras por galón en los combustibles refinados que llegan al mercado hondureño.
El representante de Ahdippe confirmó que sostuvieron una reunión con el ministro de Energía, Eduardo Oviedo, y su equipo técnico, con el objetivo de buscar estrategias que mitiguen el impacto en la población. Sin embargo, advirtió que “cada día que pase y el conflicto no finalice, ese impacto se va a ir incrementando y reflejando en Honduras, y no será menos de cinco semanas”.
El panorama, según Segovia, es “oscuro”: si la situación bélica persiste, la tendencia alcista continuará y los incrementos semanales podrían superar los dos lempiras por galón en las próximas revisiones de precios.
La advertencia de Ahdippe llega en un momento de alta volatilidad en los mercados energéticos globales, donde el estrecho de Ormuz representa un cuello de botella estratégico para el suministro mundial de crudo.
En Honduras, cualquier alza en los combustibles impacta directamente en el costo de transporte, alimentos y bienes básicos, afectando el bolsillo de las familias y la economía en general. El gobierno y el sector privado continúan monitoreando la evolución del conflicto para evaluar posibles medidas de alivio o contención.


