Tegucigalpa, Honduras. – Un amplio despliegue de seguridad militar rodea este sábado las instalaciones del Centro de Logística Electoral (CLE) ubicado en el Instituto Nacional de Formación Profesional, evidenciando que las Fuerzas Armadas han blindado el material electoral ante la amenaza concreta de que el Congreso Nacional intente apropiarse de las urnas y actas para ejecutar el recuento ordenado por el decreto sancionado por Xiomara Castro.
La medida de alta vigilancia implementada por autoridades militares responde directamente a la importancia estratégica del sitio en el contexto de la crisis institucional generada por la publicación del decreto que ordena desconocer la declaratoria electoral emitida por el Consejo Nacional Electoral y realizar un nuevo escrutinio bajo control del Poder Legislativo.
Las Fuerzas Armadas no han detallado públicamente las razones del intensificado resguardo, aunque el despliegue militar resulta visible en las inmediaciones del Infop, donde se mantiene acceso restringido para garantizar que el material electoral permanezca bajo custodia institucional y no sea vulnerado por intentos de traslado al Congreso Nacional.
Los militares han establecido un perímetro de seguridad diseñado para garantizar la integridad de los materiales y operaciones logísticas almacenados en el CLE, implementando protocolos que impiden el acceso no autorizado a las instalaciones donde se resguardan las urnas, actas y demás elementos del proceso electoral del 30 de noviembre.
Hasta el momento no se reportan incidentes en la zona, aunque el visible despliegue militar subraya la tensión en torno a las actividades electorales en el país y evidencia que las Fuerzas Armadas han asumido una postura de protección del material electoral frente a potenciales intentos de apropiación por parte del oficialismo.
El blindaje del CLE cobra particular relevancia tras las declaraciones del encargado del Congreso Nacional, Luis Redondo, quien advirtió que si el CNE no ejecuta el recuento ordenado por el decreto, será el Poder Legislativo quien asuma directamente esa función, lo que implicaría necesariamente el traslado del material electoral desde el Infop hacia las instalaciones legislativas.
La custodia militar intensificada sugiere que las Fuerzas Armadas han recibido instrucciones de impedir cualquier movilización de urnas y actas que no cuente con autorización del Consejo Nacional Electoral, el único organismo constitucionalmente facultado para manejar material electoral y realizar escrutinios oficiales.
El acceso restringido implementado en el CLE representa un obstáculo directo a las pretensiones del oficialismo de ejecutar el recuento voto por voto, ya que sin acceso físico a las 19,167 urnas almacenadas en las instalaciones del Infop, el Congreso Nacional no podría materializar el escrutinio que ordenó mediante el cuestionado decreto legislativo.
La postura de las Fuerzas Armadas de resguardar el material electoral se alinea con declaraciones previas del ministro de Defensa, Roosevelt Hernández, quien calificó como «un disparate» la moción legislativa que solicitaba al ejército capturar a Redondo, y enfatizó que las instituciones militares deben actuar conforme a la Constitución sin obedecer órdenes ilegales.
El ambiente de alta vigilancia en el CLE evidencia que la crisis institucional ha escalado hasta el punto donde las Fuerzas Armadas deben proteger físicamente el material electoral para evitar que sea apropiado por un poder del Estado que carece de atribuciones constitucionales para manejar urnas, actas o realizar escrutinios electorales.
La ausencia de incidentes reportados hasta el momento sugiere que el oficialismo aún no ha intentado ejecutar el traslado del material electoral, aunque el intensificado resguardo militar indica que las Fuerzas Armadas anticipan que podría producirse un intento de vulneración de las instalaciones del CLE en las próximas horas o días.
El despliegue militar en el Infop representa la materialización física de la confrontación entre el respeto a la institucionalidad electoral defendido por las Fuerzas Armadas y los organismos internacionales, versus las pretensiones del oficialismo de apropiarse del proceso electoral mediante la usurpación de funciones del CNE y el traslado de material electoral al Congreso Nacional.
La tensión en torno a las actividades electorales reflejada en el resguardo del CLE subraya que Honduras enfrenta no solo una crisis política o institucional, sino una situación donde la protección física del material electoral por parte de las Fuerzas Armadas se ha convertido en el último dique para evitar la consumación del autogolpe denunciado por la oposición y organismos internacionales.


