Tegucigalpa, Honduras. – Las Fuerzas Armadas de Honduras han cruzado una nueva línea en el tenso ambiente político del país, utilizando su periódico digital oficial para hacerse eco de la narrativa del partido gobernante, Libertad y Refundación (Libre), y declarar el «fracaso» del simulacro electoral del pasado fin de semana.
– Esta acción agudiza la confrontación entre el jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Hernández, y diversos actores políticos, medios de comunicación y autoridades electorales, generando condenas de organismos como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
La portada del diario castrense, financiado con fondos públicos, presenta un titular principal que informa sobre su participación en el simulacro: «FFAA participa en simulacro de traslado, transporte y vigilancia del material electoral».
Sin embargo, de manera contradictoria y prominente, un subtítulo destaca la postura del oficialismo: «Fracasa simulacro realizado por el CNE», una frase idéntica a la expresada por la candidata presidencial Rixi Moncada y el consejero Marlon Ochoa.
Esta alineación editorial explícita con una facción política intensifica la ya férrea confrontación que el jefe de las FFAA, Roosevelt Hernández, mantiene con la oposición, autoridades electorales y medios de comunicación.
La polémica se suma a los recientes ataques del general Hernández contra el Grupo OPSA (editor de los diarios La Prensa y El Heraldo) y su presidente, Jorge Canahuati.
El jefe militar había afirmado que la cobertura periodística crítica era una «represalia por negocios fallidos» y parte de un «entramado donde actores públicos y privados se confunden con estructuras de crimen organizado».
Estos señalamientos provocaron una enérgica respuesta de los medios aludidos, que publicaron una columna conjunta titulada «Prensa responde a los ataques de Roosevelt con periodismo: ‘No vamos a callarnos’».
Además, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) emitió una condena formal contra las acusaciones del jefe militar, calificándolas como un ataque a la libertad de prensa.
La nueva postura del diario militar no solo evidencia una toma de partido en la contienda electoral, sino que también profundiza la preocupación sobre la imparcialidad de la institución castrense, cuyo rol constitucional es de apoyo apolítico al proceso democrático.





