Olancho, Honduras – La paciencia de los ganaderos de Olancho ha llegado a su límite. Tras años de infructuosas gestiones y promesas incumplidas, el sector lechero de la región ha anunciado movilizaciones y protestas como una medida de presión desesperada para exigir la regularización de los precios del litro de leche, que consideran «pírricos» e insostenibles.
La principal queja de los productores radica en la abismal diferencia entre sus costos de producción y el precio de venta. Actualmente, el litro de leche se les paga entre 8 y 9 lempiras, una cifra que contrasta drásticamente con los más de 14 lempiras que les cuesta producirlo.
Un ganadero afectado, cuya identidad se mantiene en reserva, expresó la frustración generalizada: “Los costos de producción andan arriba de los 14 lempiras por litro de leche y se nos paga a 8 o 9 lempiras, el precio pico que logramos de 15 lempiras en este año quedamos en 8 y ninguna empresa puede sobrevivir operando con esos costos y ese es el llamado al gobierno y las plantas procesadoras, no podemos seguir tolerando esos precios porque nadie sobrevive, un litro de agua o de una gaseosa anda más alto que un litro de leche y no es posible”.
Esta situación, según los manifestantes, ha llevado a una crisis que amenaza la subsistencia de las familias ganaderas y la estabilidad económica de la región. Los productores señalan que llevan cinco años esperando un apoyo efectivo por parte del gobierno, recibiendo únicamente «largas» y soluciones temporales que no abordan la raíz del problema.
La problemática se agrava con la percepción de una competencia desleal. Otro productor consultado lamentó que “Ya estamos cansados, no podemos seguir de esta forma, los precios han caído, y el gobierno ha autorizado el ingreso de productos lácteos de Nicaragua eso hace que los productores hondureños también tengan perdidas”.
La entrada de lácteos importados, especialmente de Nicaragua, sin una regulación adecuada, ejerce una presión adicional a la baja sobre los precios internos, mermando aún más los ya escasos márgenes de ganancia de los productores hondureños.
Ante este panorama desolador, los ganaderos de Olancho se preparan para llevar sus demandas a las calles, buscando visibilizar su crítica situación y forzar una respuesta contundente de las autoridades y las empresas procesadoras.
La viabilidad del sector lechero en una de las regiones más productivas de Honduras pende de un hilo, y los productores advierten que no cesarán en sus acciones hasta obtener una solución justa y sostenible que les permita continuar con su labor.


