Tegucigalpa, Honduras. – Desde donde quiera que se encuentre escondido, el general en condición de retiro Romeo Vásquez Velásquez, prófugo de la justicia hondureña, encontró en la destitución del exfiscal General Johel Zelaya el momento para romper el silencio y lanzar un mensaje que mezcla ironía, ajuste de cuentas y una reflexión sobre el poder que pocos esperaban escuchar de quien lo pronuncia.
En un nuevo video difundido este jueves, Vásquez le dijo al destituido funcionario lo que muchos de sus víctimas habrán pensado en silencio: «Johel Zelaya, con la misma vara con la que mediste, hoy has sido medido. No es coincidencia, es justicia».
El general retirado enumeró con precisión los señalamientos que durante años acumularon quienes fueron objeto de las actuaciones del Ministerio Público bajo la conducción de Zelaya: «Le hiciste daño a muchos hondureños, ignoraste la presunción de inocencia, atropellaste el debido proceso y negaste el derecho a la defensa», afirmó Vásquez, antes de subrayar la ironía que, a su juicio, define el momento actual del exfuncionario: «Hoy resulta irónico verte invocar esos mismos derechos que cuando tuviste poder decidiste desconocer».
La reflexión del general prófugo tuvo también un componente filosófico que contrastó con el tono combativo del resto de su mensaje: «El poder es pasajero, pero las consecuencias de su abuso permanecen», señaló Vásquez, en una sentencia que en su caso tiene una dimensión particularmente paradójica, dado que es él mismo quien enfrenta las consecuencias de sus propios actos desde la clandestinidad.
El general también acusó a Zelaya de haber respondido a los intereses políticos del coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales, en lugar de ejercer su cargo con la independencia que exige la Constitución.
El contexto de quien lanza estas palabras no puede ignorarse. Romeo Vásquez Velásquez es señalado por la justicia hondureña como responsable del asesinato de Isis Obed Murillo y la tentativa de homicidio contra Alex Roberto Zavala durante las protestas que siguieron al golpe de Estado de 2009, crímenes por los que las autoridades llegaron a ofrecer una recompensa de 35 millones de lempiras por información que condujera a su captura, tras un proceso de escalada que comenzó en 500 mil lempiras en marzo de 2025 y fue aumentando progresivamente hasta alcanzar esa cifra récord.
En la última actualización de la lista de los más buscados de Honduras, no obstante, el nombre de Vásquez fue retirado de la nómina, una decisión que generó cuestionamientos sin respuesta oficial clara.
Que sea precisamente Romeo Vásquez quien hoy invoque la justicia y el debido proceso para señalar a Johel Zelaya encierra una de las ironías más crudas que ha producido la convulsa semana política hondureña: un prófugo que eludió durante años los mecanismos del mismo sistema que ahora celebra ver aplicado contra el hombre que, según sus propias palabras, le negó esas mismas garantías a otros.


