Tegucigalpa.- La renuncia del vicecanciller de Asuntos Consulares, Antonio García, ha provocado una enérgica reacción por parte del gobierno. Su homólogo de Política Exterior, Gerardo Torres, calificó la dimisión como un acto de «naturaleza traicionera» y la enmarcó dentro de un patrón de deslealtad de funcionarios que llegaron al Ejecutivo a propuesta de Salvador Nasralla.
– Lamentó que la renuncia se hiciera de forma mediática y en un momento clave para el gobierno.
«Está siguiendo el guion de las personas que aportó Salvador Nasralla al gobierno», acusó Torres, comparando la salida de García con las de los exministros José Manuel Matheu y Pedro Barquero. «El único que se mantiene firme es el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo; los demás, uno a uno, han renunciado», agregó.
El vicecanciller Torres lamentó profundamente el timing y la forma en que García hizo pública su decisión, considerándola una maniobra mediática en un momento clave para el gobierno.
«Tony ha tenido participación con el Gobierno de Venezuela en asuntos consulares y nunca dijo nada, y hoy hace este anuncio en el marco del ambiente electoral», manifestó Torres. Insinuó que podría haber otros intereses detrás de la renuncia: «No sé si abrazó una oferta del lado de donde él vino, pero nos parece que no está a la altura de la confianza que le dio la presidenta Xiomara Castro».
Para el funcionario, esta situación deja una lección sobre las alianzas políticas. «Hay naturalezas traicioneras que nunca se superan, pero que queda como lección de las personas que se suman para hacer Gobierno», sentenció.
Finalmente, Torres reveló que la intención de García de renunciar no era una sorpresa para el Ejecutivo. Indicó que el gobierno ya estaba al tanto de su posible salida desde la controversia mediática en torno a la Comisión Internacional Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH), pero que García esperó hasta ahora para oficializarla, utilizando el tema de las relaciones internacionales como justificación.






