Tegucigalpa.- El futuro de la presencia de profesionales cubanos en Honduras, tanto en el área de salud como en educación, ha quedado en manos de la administración entrante de Nasry Asfura. Según el exembajador de Honduras en Cuba, Andrés Pavón, el convenio que permitió la llegada de los médicos en febrero de 2024 está a las puertas de su vencimiento, lo que obliga a una revisión inmediata por parte de las nuevas autoridades.
El acuerdo bilateral, que originalmente se pactó por un periodo de dos años, finalizará en las próximas semanas. “Deberá revisarlo el nuevo gobierno y valorar si le da continuidad o no”, explicó Pavón, subrayando que estas decisiones dependen estrictamente de la voluntad política y el estado de las relaciones diplomáticas entre Tegucigalpa y La Habana.
En cuanto a los docentes cubanos del programa de alfabetización “Yo sí puedo”, el exdiplomático confirmó que la mayoría ya abandonó el territorio nacional, aunque persiste un pequeño grupo remanente.
La posible renovación del convenio médico enfrenta una fuerte oposición gremial. El Colegio Médico de Honduras (CMH) ha sido enfático en no reconocer a la brigada cubana como una misión extranjera legítima, argumentando que sus integrantes no cumplen con los requisitos legales para ejercer en el país.
Esta postura es respaldada por sectores legislativos, como el diputado Carlos Umaña, quien ha reiterado que los profesionales de la isla actúan fuera de los cánones de la ley hondureña.
La decisión que tome el gobierno de Asfura será un indicador clave de su política exterior y de su relación con los gremios profesionales internos. Mientras el gobierno saliente de Xiomara Castro impulsó estos intercambios como pilares de su agenda social, la nueva gestión deberá equilibrar la necesidad de servicios en zonas postergadas con el cumplimiento de la normativa legal y las exigencias de los médicos hondureños que reclaman mayores oportunidades laborales.


