Tegucigalpa, M.D.C., Honduras. — El designado presidencial Carlos Flores reiteró este lunes que el Gobierno del presidente Nasry Asfura tiene el firme compromiso de reducir la mora quirúrgica en el país, que supera los 13 mil casos, y anunció que las primeras acciones comenzarán en la primera quincena de marzo.
Flores recordó que el Congreso Nacional ya aprobó el decreto de emergencia en salud, lo que permitirá ejecutar el plan impulsado por el mandatario. Entre las prioridades inmediatas destacan la reducción de la lista de espera quirúrgica, procesos de compra de equipamiento hospitalario y el abastecimiento de medicamentos del cuadro básico.
“El decreto de emergencia permitirá iniciar la ejecución del plan sanitario impulsado por el presidente Nasry Asfura”, enfatizó el funcionario, quien agregó que actualmente se realiza un diagnóstico integral del sistema de salud, incluyendo la revisión de contratos de médicos extranjeros y la verificación de plazas.
Hasta el momento, “no se ha encontrado planilla fantasma”, aunque los análisis continúan en cada dirección de la Secretaría de Salud (SESAL) y otras instituciones relacionadas.
Según datos de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) hasta julio de 2025, al menos 13 mil 745 pacientes permanecían en lista de espera, con una tendencia al aumento mensual.
Una veeduría social realizada por la ASJ a finales de agosto en 20 hospitales públicos y 10 establecimientos del IHSS en 12 departamentos reveló que el 34 % de los pacientes ha esperado más de seis meses para ser programados, y entre los operados, uno de cada cinco también esperó más de medio año.
Además, el 23 % indicó que su cirugía fue reprogramada y el 52 % aseguró que su salud empeoró durante la espera, lo que evidencia la gravedad de la crisis en el sector.
El designado presidencial subrayó que el gobierno trabaja con urgencia para revertir esta situación, priorizando la atención oportuna a los pacientes y la recuperación de la capacidad instalada del sistema público de salud, en un esfuerzo por devolver confianza a la población y garantizar derechos fundamentales como el acceso a la salud.


