Tegucigalpa, Honduras. – A partir del 28 de septiembre, los hondureños pagarán más por los combustibles, pese a que el Gobierno decidió aumentar el subsidio temporal de 65 % a 70 % como medida para amortiguar el alza internacional de los carburantes. La ayuda estatal creció, pero no fue suficiente para frenar el impacto en el bolsillo de los consumidores.
El diésel, uno de los combustibles con mayor efecto sobre los costos de transporte y distribución de productos, será de los más golpeados: su precio subirá 2.43 lempiras en Tegucigalpa, hasta llegar a 153.53 lempiras por galón, y en San Pedro Sula aumentará 2.35 lempiras, hasta 149.20 lempiras.
En cuanto a las gasolinas, en la capital la súper tendrá el mayor incremento del cuadro: 4.87 lempiras más, para un total de 153.17 lempiras, mientras que la regular subirá 2.45 lempiras, hasta 135.26 lempiras. En San Pedro Sula, el comportamiento será muy similar: la súper aumentará 4.75 lempiras (hasta 148.69 lempiras) y la regular, 2.38 lempiras (hasta 130.98 lempiras).
El ajuste no se detiene ahí. También subirán el queroseno, con un alza de 3.84 lempiras hasta los 138.39 lempiras, y el GLP vehicular, que aumentará 0.83 lempiras para situarse en 51.92 lempiras.
La única excepción es el GLP doméstico, el gas que se usa en los hogares, que no tendrá cambios: seguirá costando 249.62 lempiras en Tegucigalpa y 228.47 lempiras en San Pedro Sula.












