Tegucigalpa, Honduras. – Las redes sociales tienen memoria, y este domingo se la recordaron a la vicepresidenta María Antonieta Mejía. Varios usuarios le compartieron publicaciones de cuando era diputada en el Congreso Nacional y pedía con urgencia al gobierno de turno que eliminara el impuesto al combustible cuando los precios alcanzaron niveles máximos en julio de 2022. Ahora, desde el otro lado del poder, la designada presidencial tuvo que responder a esa contradicción aparente con un mensaje que abre una puerta sin comprometerse a cruzarla.
«La eliminación del impuesto no se descarta; sin embargo, solo sería viable como una medida excepcional, temporal y responsable, si las condiciones fiscales lo permiten», afirmó Mejía, en una declaración que reconoce la posibilidad sin convertirla en promesa, en el contexto de una decimotercera semana consecutiva de alzas que este lunes 6 de abril llevará la gasolina súper a 134.07 lempiras, el diésel a 128.42 lempiras, la regular a 118.09 lempiras y el queroseno a 138.98 lempiras por galón.
La vicepresidenta intentó explicar la diferencia entre pedir algo desde la oposición legislativa y decidirlo desde el Ejecutivo: «Las decisiones sobre combustibles no dependen solo de voluntad política, sino de un contexto internacional complejo y de la responsabilidad de cuidar las finanzas del Estado», argumentó, señalando además que los altos precios de los carburantes son «más que un tema de moda» y representan una realidad que afecta a millones de familias y exige seriedad en las respuestas.
Mejía también aprovechó para trazar la línea que define la postura oficial del Gobierno Asfura ante la crisis: «Nuestra posición ha sido consistente: no a medidas generalizadas insostenibles, sí a acciones focalizadas que protejan a los más vulnerables», en una frase que en la práctica cierra la puerta a una eliminación amplia del impuesto mientras deja abierta la posibilidad de medidas quirúrgicas dirigidas a los sectores más afectados.
La declaración de la vicepresidenta llega el mismo día en que el diputado liberal Rashid Mejía anunció que esta semana presentará en el Congreso Nacional un proyecto de decreto para reducir temporalmente los impuestos a los combustibles, en lo que podría convertirse en un debate legislativo que obligará al Ejecutivo a definir con mayor claridad si apoya o no una iniciativa que la propia designada presidencial admite que no descarta, pero que condiciona a factores fiscales que el Gobierno aún no ha cuantificado públicamente.


