Tegucigalpa, Honduras. – Con el cambio de gobierno a la vuelta de la esquina, previsto para el 27 de enero, el sector de la construcción hondureño se encuentra en medio de una tensión financiera que divide responsabilidades entre la administración saliente y la entrante.
El ministro de Finanzas, Christian Duarte, confirmó este viernes que el gobierno actual garantizará el pago de mil millones de lempiras correspondientes al F-01 antes de concluir su gestión. Sin embargo, reconoció que una deuda flotante que oscila entre ocho y 15 mil millones de lempiras quedará pendiente para el próximo gobierno.
«El pago del F-01 se realizará antes del cambio de gobierno», afirmó Duarte en declaraciones al canal HCH, descartando que el desembolso se efectuara el jueves como esperaba el sector.
Constructoras denuncian retrasos
Por su parte, Gustavo Boquín, presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), denunció que cientos de empresas constructoras y supervisoras quedaron en espera el jueves, cuando esperaban recibir el pago de los F-01 cargados en el sistema para 2025.
El dirigente empresarial señaló que el monto prometido no alcanza el 20% del total de la deuda que el gobierno mantiene con la industria de la construcción, evidenciando la magnitud del problema financiero.
«El Estado siempre paga», asegura Finanzas
Duarte defendió la gestión de pagos del gobierno, recordando que cuando la presidenta Xiomara Castro asumió el mandato, la Secretaría de Finanzas canceló 13 mil millones de lempiras de deuda flotante y fideicomisos heredados de la administración anterior.
«El Estado siempre paga sus deudas y es el pagador más seguro que hay en una sociedad», enfatizó el funcionario, quien también aclaró que la Caja Única del Estado no funciona como un banco, sino que opera con los ingresos tributarios de los hondureños.
El ministro anunció que coordinará con Octavio Pineda Paredes, titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), para establecer comunicación directa con las empresas constructoras y organizar el cronograma de pagos.
La próxima semana será crucial para determinar si el gobierno cumple con su promesa de liquidar los mil millones de lempiras comprometidos, mientras el sector construcción mantiene la incertidumbre sobre cuándo recibirá el resto de los recursos adeudados.


