Tegucigalpa, Honduras. – El Gobierno del presidente Nasry Asfura reconoció este viernes que recibió las instituciones del Estado en medio de un “caos financiero y administrativo”, con deudas que ascienden a más de 20,400 millones de lempiras.
El secretario de Comunicaciones y Estrategia, José Augusto Argueta, reaccionó así a la solicitud de la Red por la Equidad Democrática en Honduras (REDH), que pidió un informe detallado sobre las condiciones en que fueron entregadas las dependencias públicas al inicio de la actual administración.
“Todas las instituciones, Casa Presidencial, la red consular… creo que no hay un solo lugar donde no hayamos encontrado caos y donde nos haya tocado poner orden en estos 106 días”, afirmó Argueta.
El funcionario detalló que las dificultades se concentraron en entidades como la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), la Secretaría de Infraestructura y Transporte, proyectos paralizados, millonarias deudas en consultorías, publicidad y una flotilla de aproximadamente 1,200 vehículos blindados y rentados.
Pese a este panorama, Argueta aseguró que se ha logrado cubrir una parte importante de los compromisos heredados y que se trabaja en la elaboración de un informe formal para transparentar la situación encontrada.
“Si no hubiéramos puesto orden en estos 100 días, el FMI no habría destinado 245 millones de dólares que están a las puertas para invertirlos en salud, educación, seguridad e infraestructura para el desarrollo”, resaltó.
Argueta también mencionó la existencia de una elevada planilla supernumeraria, lo que obligó al Gobierno a implementar medidas de austeridad, reducción del gasto y reorganización administrativa desde el primer día.
El secretario aseguró que el Gobierno no tiene inconveniente en entregar la información solicitada por la REDH y otros sectores de la sociedad civil, y anunció que se realizarán informes periódicos para mantener informada a la población sobre los avances y resultados de la gestión pública.






