Tegucigalpa, Honduras. – La relación diplomática entre Honduras y China debe evaluarse a partir de sus resultados para la población y no por afinidades ideológicas, sostuvo el ministro de Comunicación y Estrategia, José Augusto Argueta.
El funcionario afirmó que, hasta ahora, el vínculo con Pekín no ha dejado proyectos visibles y atribuyó al mercado del camarón la pérdida de miles de empleos en la zona sur.
“Tenemos que preguntarnos: ¿qué resultados nos dejó China? Hasta el momento, ni uno”, expresó Argueta.
La discusión ocurre mientras el Gobierno analiza el futuro de las relaciones con China y Taiwán. Durante la campaña electoral, el presidente Nasry Asfura prometió restablecer los vínculos con la isla.
Argueta explicó que la actual administración no tomará una decisión con base en posiciones “ideológicas o románticas”, sino considerando los beneficios que cualquier acuerdo pueda generar para Honduras.
“Si una agenda bilateral o de trabajo con otra nación nos va a dar resultados, pues nos sentaremos a hablar”, afirmó.
El ministro también abordó la situación del Estatus de Protección Temporal (TPS), que amparaba a más de 55 mil hondureños en Estados Unidos.
Según Argueta, el beneficio se perdió el 25 de septiembre de 2025, durante el Gobierno de Xiomara Castro y del Partido Libertad y Refundación (Libre).
El funcionario sostuvo que la administración anterior presentó ante autoridades estadounidenses una imagen favorable del país, asegurando que un millón de hondureños habían salido de la pobreza, que se estaban generando empleos y que la inseguridad había sido resuelta.
A su juicio, esos planteamientos transmitieron que ya existían condiciones para el retorno de los hondureños.
“Fue ese día que perdimos el TPS; no fue hoy, no fue la semana pasada, no será dentro de una semana”, insistió Argueta, quien también recordó que se trata de un mecanismo temporal.
El ministro informó que Asfura envió una carta al Gobierno del presidente Donald Trump para proponer un trabajo conjunto que reduzca en la medida de lo posible el impacto sobre los hondureños amparados por ese programa.
Argueta también expresó inconformidad por la lentitud con la que, según dijo, se han atendido las aspiraciones de las bases del Partido Nacional durante los primeros cinco meses de gestión.
Reconoció que la organización, disciplina y estructura partidaria fueron determinantes para llegar al Gobierno y consideró que sus integrantes merecen oportunidades dignas.
Aclaró que no propone llenar la administración pública con varias personas para un mismo puesto, sino abrir espacios acordes con la formación profesional y las capacidades de cada aspirante.
“El Partido Nacional cumplió, nuestra estructura cumplió; ahora nos toca a nosotros cumplirle a nuestra estructura”, concluyó.














