Tegucigalpa, Honduras.— El Procurador General de la República, Manuel Antonio Díaz Galeas, presentó este domingo un recurso de hábeas corpus (exhibición personal) ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), alegando desconocer el paradero de las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall y Cossette López.
La acción legal, divulgada por el abogado Dagoberto Aspra, representante de López, fue recibida con fuertes críticas. “¿Qué querés ilegal? Así llévatela, según vos las vas a encontrar para que las metan presas”, escribió Aspra en redes sociales junto al documento judicial.
Las consejeras, desde hace días, permanecen en refugios diplomáticos en Tegucigalpa tras recibir amenazas de detención y hostigamiento, incluyendo presiones públicas del consejero Marlon Ochoa, quien ha exigido que se presenten presencialmente en el CNE o muestren su rostro en sesiones virtuales.
Sin embargo, tanto Hall como López han reiterado en múltiples ocasiones que se encuentran bien, y han explicado que su ausencia obedece a razones de seguridad personal, ante un clima de intimidación y acoso que incluye, según denuncian, un requerimiento fiscal en elaboración por parte del Ministerio Público, pese a que esta institución ha negado públicamente la existencia de órdenes de captura.
En un comunicado reciente, el MP aclaró que “no existe ningún requerimiento fiscal ni acción de detención en flagrancia” contra ninguna de las dos consejeras, y pidió no difundir información falsa. No obstante, sectores políticos, sociales y las propias funcionarias no confían en esa declaración, al señalar que existen maniobras institucionales para justificar su detención arbitraria.
La presentación del hábeas corpus por parte del Procurador —figura cercana al oficialismo— ha sido interpretada por la oposición y organizaciones de derechos humanos como una estrategia para legitimar una posible detención, bajo el pretexto de “proteger su integridad”, cuando en realidad, según Aspra, el objetivo es “llevarlas presas”.
Mientras el escrutinio especial avanza con lentitud y tensiones en el Centro Logístico Electoral, el futuro de las consejeras y la estabilidad del CNE siguen en el centro de una profunda crisis institucional, en la que la seguridad de quienes garantizan la transparencia electoral está en peligro.



