San Pedro Sula, Cortés. – Una escena tan insólita como peligrosa quedó registrada durante las recientes inundaciones en San Pedro Sula: un hombre fue arrastrado varios metros por una fuerte corriente de agua mientras aparentaba mantenerse tranquilo e incluso saludaba a quienes observaban desde las orillas.
El episodio ocurrió en la 13 calle del barrio Paz Barahona y rápidamente comenzó a circular en redes sociales.
En la grabación se observa al hombre expuesto a la corriente mientras varias personas permanecen a ambos lados de la calle. Conforme aumenta la fuerza del agua, pierde la posibilidad de mantenerse en el lugar y comienza a ser desplazado por la vía.
Quienes presenciaban la escena comenzaron a gritarle para que reaccionara ante el peligro. Sin embargo, durante varios segundos el hombre parece conservar la calma y, mientras es llevado por el agua, levanta la mano para saludar a las personas.
La corriente continúa arrastrándolo hasta que finalmente desaparece del alcance de la cámara. La información disponible no precisa qué ocurrió con el hombre posteriormente ni si sufrió lesiones.
La particular reacción del protagonista convirtió rápidamente las imágenes en material viral. Algunos usuarios respondieron con humor y relacionaron su actitud con la manera en que los hondureños suelen enfrentar situaciones adversas.
“Esto sí es buena cara al mal tiempo”, comentó un internauta, mientras otro escribió: “Nosotros los hondureños, aunque estemos jodidos, siempre sonriendo en las adversidades”.
Otros comentarios bromearon con frases como “No necesitó el bus”, “Se pasó el semáforo en rojo” y “Por eso dicen que en Honduras estamos locos”.
Pero detrás del tono humorístico de muchas reacciones, otros usuarios advirtieron sobre el riesgo real de ser arrastrado por una corriente durante una inundación y cuestionaron tanto la exposición del hombre como la actitud de quienes permanecían observando desde las orillas.
Las imágenes se suman a los numerosos videos difundidos tras las inundaciones registradas en San Pedro Sula, y vuelven a evidenciar el peligro que representan las calles cuando fuertes corrientes de agua atraviesan las zonas urbanas.













