Tegucigalpa – La violencia homicida contra las mujeres hondureñas ha alcanzado dimensiones alarmantes que evidencian una crisis estructural que trasciende las cifras estadísticas para convertirse en una tragedia humanitaria que afecta a miles de familias en todo el territorio nacional.
Los registros del Observatorio de Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH) revelan que entre 2005 y 2024 se acumularon 7,736 casos de muertes violentas de mujeres y femicidios, una cifra que se incrementó durante el primer semestre de 2025 con 118 nuevos casos registrados por el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) entre el 1 de enero y el 1 de julio.
Esta acumulación de datos arroja un total devastador de 7,854 mujeres que han perdido la vida de forma violenta en las últimas dos décadas, estableciendo un promedio escalofriante de una muerte cada 36 horas en el país centroamericano.
Migdonia Ayestas, directora del OV-UNAH, contextualiza la naturaleza específica de esta violencia al señalar que «no las matan por estar vinculadas con actividades delictivas o el narcotráfico; es un ejercicio de poder, las mujeres no lo tienen y por eso las matan». Esta caracterización subraya el componente de género que distingue estos crímenes de la violencia general que afecta al país.
El Centro de Derechos de Mujeres (CDM) enfatiza en su análisis que «estos datos no solo son números, estos representan la vida de mujeres y niñas que están en constante asedio de la violencia y la falta de garantía de derechos humanos en Honduras», demandando una comprensión integral del fenómeno que trascienda las estadísticas.
La organización feminista destaca que en 2013, año de la introducción del tipo penal de femicidio en el Código Penal hondureño, «el país superó los niveles regionales de violencia contra mujeres con la tasa más alta de feminicidios en América Latina y el Caribe». Aunque las cifras han mostrado cierta reducción, Honduras «continúa siendo una de las más graves a nivel latinoamericano».
Un aspecto preocupante del análisis es la disparidad en el registro de casos entre diferentes instituciones públicas vinculadas al tema. Para 2024, la Secretaría de Seguridad registró 229 homicidios contra mujeres, mientras el Ministerio Público documentó 232 casos, cifra que coincide prácticamente con los 231 casos registrados por el Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres (ODHM) del CDM.
Muertes Violentas de Mujeres y Femicidios por Departamento
Honduras 2024 – Datos del Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres (ODHM)
Fuente: Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres (ODHM) del CDM, con base en los datos del Ministerio Público, 2024.
Del análisis específico de 2024, el ODHM determinó que 156 casos correspondían específicamente a femicidios, representando el 67.5% de las muertes violentas de mujeres registradas durante ese año, evidenciando el componente de género en la mayoría de estos crímenes.
Más allá de los números, el informe expone las deficiencias críticas del sistema de justicia hondureño para procesar estos casos. A pesar de los avances legislativos, la Corte Suprema de Justicia solo ha procesado 904 casos ingresados a los juzgados de letras de lo penal entre 2019 y 2024.
La efectividad del sistema judicial muestra cifras alarmantes: de esos 904 casos registrados, únicamente 197 obtuvieron sentencias condenatorias, representando apenas el 21.7% del total. Esta baja tasa de condenas refleja obstáculos estructurales en el acceso a la justicia para las víctimas de violencia de género.
Los tribunales de sentencia han acumulado 392 casos hasta la actualidad, mostrando un mejor desempeño con 275 sentencias condenatorias entre 2019 y 2024, equivalente al 70.1% de los casos resueltos a favor de las víctimas en esta instancia superior.
El análisis del CDM destaca que «los casos de muertes violentas de mujeres y femicidios algunas veces están entrecruzados con otras violencias», subrayando la importancia del análisis interseccional y multicausal de los femicidios, así como la necesidad de registros que incluyan diferentes categorías de violencia.
La gravedad de la situación hondureña se confirma en el ámbito regional, donde el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la CEPAL reportó que en 2023 Honduras encabezaba la lista de países de la región con la tasa de femicidio más alta, consolidando una posición que el país mantiene de forma persistente en estas estadísticas regionales.
Esta realidad coloca a Honduras en una posición crítica que demanda respuestas integrales que aborden tanto la prevención de la violencia como el fortalecimiento del sistema de justicia para garantizar que los responsables de estos crímenes enfrenten las consecuencias legales correspondientes.




