Tegucigalpa, Honduras. – Honduras se prepara para volver a participar en las pruebas PISA, una de las evaluaciones educativas más importantes del mundo, con el objetivo de medir el rendimiento de los estudiantes y obtener datos que permitan orientar nuevas políticas públicas en el sistema educativo.
El viceministro de Educación, Dennis Cáceres, informó que las autoridades hondureñas llevan ocho meses negociando con representantes del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), impulsado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Según el funcionario, el retorno del país al programa ya está prácticamente definido y solo falta completar el proceso formal.
“Honduras ha regresado a las pruebas PISA ya para el siguiente ciclo, lo único que falta ya es formalizarlo”, afirmó Cáceres.
La prueba PISA evalúa a estudiantes de 15 años en áreas como lectura, matemáticas y ciencias. A diferencia de otros exámenes, no se limita a medir memorización de contenidos escolares, sino la capacidad de los alumnos para aplicar conocimientos y razonamiento a situaciones de la vida real.
Cáceres sostuvo que Honduras no debe temer a una evaluación internacional, sino utilizar sus resultados como una herramienta para conocer con claridad las debilidades del sistema educativo.
“Uno no le puede tener miedo a una medición”, expresó, al comparar la prueba con un examen médico que permite detectar problemas y tomar decisiones.
El viceministro explicó que PISA no busca afectar a estudiantes ni docentes, sino ofrecer información técnica a las autoridades para diseñar políticas educativas más efectivas.
A su criterio, países como El Salvador y Perú han utilizado este tipo de mediciones para impulsar cambios en sus sistemas educativos.
La administración anterior había rechazado una invitación para que Honduras participara en el programa, según señaló Cáceres.
El anuncio se produce en un contexto regional marcado por los resultados del informe PISA 2025, que reflejó retrocesos en la educación latinoamericana.
Esa edición fue la más amplia realizada hasta ahora, con la participación de 760 mil estudiantes de 91 países y economías, y tuvo como área principal de evaluación las ciencias.
Para las autoridades hondureñas, el regreso a PISA permitiría contar con una radiografía más precisa del aprendizaje estudiantil y abrir una discusión sobre las reformas necesarias para mejorar la calidad educativa.













