Tegucigalpa, Honduras. – La situación de los hondureños amparados al Estatus de Protección Temporal (TPS) volverá a la mesa diplomática el próximo 3 de septiembre, cuando el embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, se reúna con un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
El encuentro forma parte de las gestiones del Gobierno hondureño para buscar alternativas administrativas que permitan ordenar la situación migratoria de los beneficiarios del TPS, tras las recientes decisiones adoptadas por Washington.
Flores Bermúdez explicó que la reunión dará seguimiento a la carta enviada por el presidente Nasry Asfura al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que Honduras solicitó una opción que permita atender la situación de miles de compatriotas.
Entre las alternativas planteadas figura facilitar asesoría legal para los beneficiarios, con el objetivo de identificar posibles vías de regularización migratoria y resolver asuntos familiares, laborales o patrimoniales pendientes.
Honduras también busca que, en caso de ser necesario, un eventual retorno se realice de forma ordenada, digna y segura, además de procurar que se mantengan temporalmente las autorizaciones de empleo.
El embajador pidió no generar expectativas excesivas sobre los resultados del encuentro, al recordar que las decisiones en materia migratoria corresponden soberanamente al Gobierno de Estados Unidos.
Aunque aseguró que Honduras mantiene una postura optimista, también reconoció que existe realismo frente a la posición de Washington.
Flores Bermúdez adelantó que la reunión del 3 de septiembre podría no ser la última gestión diplomática sobre el TPS, por lo que el Gobierno continuará dando seguimiento a la solicitud presidencial y buscando nuevos espacios de diálogo.
La expectativa hondureña es que las autoridades estadounidenses conozcan directamente la posición del país y que esta pueda ser trasladada a los niveles más altos de decisión, incluido el presidente Donald Trump.
De manera paralela, Honduras y Estados Unidos buscan ampliar su agenda bilateral hacia otros temas de interés, como acceso a mercados y certificación de competencias laborales.












