Tegucigalpa, Honduras. — Un paso clave para las finanzas públicas de Honduras se concretó este lunes: el gobierno alcanzó un acuerdo técnico con la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para completar la cuarta y quinta revisión del Servicio de Crédito Ampliado y el Servicio Ampliado. Con esta validación, el país podrá acceder a 245 millones de dólares que el organismo internacional tiene programados para desembolsar.
La revisión, realizada por la misión del FMI, evaluó el desempeño del programa suscrito entre ambas partes. «Eso quiere decir que estamos de acuerdo que el desempeño del programa ha sido muy favorable y existen compromisos sobre las metas, las políticas y reformas implementadas para lograr los objetivos del programa», explicó Emilio Fernández, jefe de la misión.
Según Fernández, estos argumentos son suficientemente sólidos para que el directorio del FMI revise el caso a finales de junio. De ser aprobado, el desembolso de los 245 millones de dólares se haría efectivo, inyectando recursos frescos a la economía nacional.
El funcionario destacó que la economía hondureña se mantiene resiliente ante la complejidad del panorama internacional, marcado por factores como el conflicto bélico en el Medio Oriente.
A su juicio, esta fortaleza se explica por una saludable acumulación de reservas internacionales y por la aplicación de políticas monetarias, cambiarias y fiscales prudentes, que posicionan al país para afrontar desafíos como el alza en el precio de los combustibles y los impactos del fenómeno de «El Niño».
En las conversaciones con el gabinete económico, se abordaron temas centrales para la gestión fiscal: mantener políticas prudentes, sostener un déficit del sector público no financiero del 1% del PIB, mejorar la eficiencia del gobierno y diseñar mecanismos de apoyo ante posibles choques en el precio del petróleo.
El acuerdo técnico representa un voto de confianza en la dirección de la política económica, pero también establece compromisos que el país deberá cumplir en los próximos meses. La aprobación final dependerá ahora de la decisión del directorio del FMI, cuya reunión está prevista para finales de junio.






