Tegucigalpa, Honduras.— La tecnología avanza más rápido que las normas que la regulan. El presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), Fernando Anduray, anunció este miércoles que Honduras desarrollará un proyecto de ciberseguridad en conjunto con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), con el objetivo de prevenir riesgos asociados al uso de la inteligencia artificial en el país.
«Esperamos anunciar para el mes de mayo que estaremos desarrollando en Honduras un proyecto de ciberseguridad, a efecto de ir buscando mecanismos de control y prevención en las telecomunicaciones», comunicó el funcionario, en una declaración que busca anticipar respuestas institucionales frente a desafíos tecnológicos que ya impactan la vida cotidiana de los hondureños.
Anduray explicó que esta iniciativa responde a la preocupación internacional por el avance de la inteligencia artificial y su impacto en la sociedad, al estimar que el tema se ha convertido en uno de los principales puntos de discusión en foros especializados. Una realidad que, según su versión, obliga a los países en desarrollo a no quedarse atrás en la construcción de marcos de protección digital.
El comisionado indicó que la falta de regulación y control podría generar efectos negativos: «Hay personas que se están formando con lo que ven en la inteligencia artificial, y si no se les da una dirección adecuada, puede convertirse en un factor de deterioro social». Una advertencia que interpela a la sociedad sobre la necesidad de acompañar el acceso tecnológico con educación y orientación crítica.
El titular de Conatel destacó que esta tecnología ya está al alcance de gran parte de la población hondureña, incluso en zonas rurales, lo que incrementa la necesidad de establecer marcos de control para fortalecer la seguridad digital del país y preparar a las instituciones públicas. Un enfoque que reconoce que la brecha digital ya no es solo de acceso, sino también de capacidades para usar herramientas complejas de manera responsable.
Para los usuarios de tecnología en Honduras, esta noticia representa una oportunidad de contar con mayores garantías en el entorno digital; para las instituciones, el desafío es diseñar políticas que protejan sin obstaculizar la innovación.
Mientras se definen los detalles del proyecto con la UIT y se preparan los anuncios oficiales para mayo, el mensaje que queda en el aire es claro: la ciberseguridad no es un lujo, es una necesidad, y cada paso que se dé hoy para regular la inteligencia artificial puede marcar la diferencia entre un futuro digital seguro o uno expuesto a riesgos impredecibles.
Porque al final, más allá de los proyectos y las alianzas internacionales, lo que importa es que cada hondureño pueda aprovechar los beneficios de la tecnología sin que su privacidad, su seguridad o su bienestar queden en juego por la falta de preparación institucional.













