Tegucigalpa, Honduras – Durante el año 2025, Honduras extraditó a nueve connacionales a Estados Unidos, todos ellos solicitados por delitos relacionados con el narcotráfico ante diversas cortes federales de ese país, según informó este domingo el Poder Judicial y fuentes de seguridad.
La cifra representa una disminución significativa en comparación con años recientes: en 2024 se registraron 17 extradiciones (15 a EE.UU. y 2 a Costa Rica), mientras que en 2022 el número alcanzó su pico más alto en la década con 34 hondureños enviados al extranjero, principalmente a suelo estadounidense.
El primer extraditado de 2025 fue Abner Estrada, entregado el 23 de enero por su presunta participación en el tráfico de drogas sintéticas. Posteriormente, ocho ciudadanos más fueron trasladados a EE.UU.:
- José Rafael Sosa Méndez
- René Javier Santos Alfaro
- Olvin Javier Velásquez Maldonado
- Francis Omar Herrera Arita
- Erick Yohan López Miralda
- Teodoro Rodas Dubón
- Yeferson Vallecillo Cambar
- Elvis Adiel Trujillo Guerra
Todos enfrentan cargos por conspiración para el tráfico internacional de drogas, lavado de activos u otras actividades vinculadas al crimen organizado transnacional, en un contexto en que Estados Unidos mantiene una estrecha vigilancia sobre las redes narcotraficantes con base en Honduras.
Con estas nuevas entregas, el total acumulado de hondureños extraditados a la justicia internacional asciende a 66: 64 a EE.UU. y 2 a Costa Rica.
Las autoridades judiciales señalaron que la fluctuación anual en las cifras de extradición responde a múltiples factores, entre ellos la duración de los procesos legales en Honduras, el estado de las solicitudes de EE.UU. y la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La tendencia a la baja en 2025 contrasta con el impulso de años anteriores, en los que el gobierno de Xiomara Castro —pese a su retórica antiimperialista— continuó cooperando con Washington en materia de extradiciones, especialmente en casos vinculados a narcotraficantes de alto perfil y exfuncionarios públicos.
No obstante, el descenso también podría reflejar una mayor cautela en la fase final del gobierno saliente, en medio de tensiones políticas internas y una transición de poder programada para el 27 de enero de 2026, fecha en que asumirá el presidente electo Nasry Asfura.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene activas sus solicitudes y su interés en desmantelar las estructuras delictivas que operan en el país, reafirmando que el narcotráfico sigue siendo una prioridad estratégica en su relación con Centroamérica.


