21.9 C
Tegucigalpa

Honduras mantiene calificación crediticia B1 por octavo año consecutivo, pero persiste riesgo ‘altamente especulativo’

Moody's Ratings afirmó la calificación crediticia de Honduras en B1 con perspectiva estable, la más alta desde 2017. La agencia destacó la posición fiscal sólida y crecimiento económico constante del país, aunque advierte sobre limitaciones estructurales como la polarización política y vulnerabilidad climática.

Lo más reciente

Tegucigalpa – La agencia calificadora de riesgo Moody’s Ratings confirmó las calificaciones de emisor a largo plazo y senior no garantizadas en moneda local y extranjera de Honduras en B1, manteniendo una perspectiva estable que representa la evaluación crediticia más favorable que el país ha recibido desde 2017.

La perspectiva estable indica que Moody’s espera que la posición fiscal relativamente sólida y el crecimiento económico constante de Honduras logren compensar los riesgos inherentes derivados de su bajo desarrollo económico, marco institucional débil y los riesgos políticos internos recurrentes que caracterizan al país centroamericano.

La agencia internacional destacó que Honduras ha demostrado capacidad para mantener déficits fiscales moderados y una carga de deuda baja y estable, lo que evidencia su resiliencia ante choques económicos externos. Un indicador particularmente positivo es que la deuda de las administraciones públicas disminuyó significativamente del 54% registrado en 2020 a aproximadamente el 43% del PIB en 2024.

Esta reducción del endeudamiento público ha sido respaldada por un sólido crecimiento económico y una subejecución presupuestaria que ha ayudado a contener el gasto gubernamental. La economía hondureña creció un 3.6% tanto en 2023 como en 2024, manteniéndose en línea con su promedio histórico a largo plazo, impulsada principalmente por la resiliencia del consumo privado y la inversión productiva.

Las proyecciones de Moody’s anticipan que el crecimiento económico se mantendrá en torno al 3.5% durante 2025-2026, aunque prevé una moderación gradual en el tiempo debido a posibles vientos en contra derivados de políticas comerciales y de inmigración más restrictivas por parte de Estados Unidos, principal socio comercial de Honduras.

Las remesas familiares continúan desempeñando un papel crucial en la economía nacional, apoyando el consumo interno y representando aproximadamente el 25% del PIB según los datos de Moody’s. Este flujo constante de divisas desde la diáspora hondureña, principalmente en Estados Unidos, proporciona estabilidad económica y resiliencia ante choques externos.

La perspectiva estable otorgada por la calificadora indica que espera que el equilibrio actual entre las fortalezas y los desafíos crediticios persista hasta las próximas elecciones generales programadas para noviembre de 2025.

Adicionalmente, el organismo proyecta que Honduras continuará cumpliendo con los objetivos establecidos en su programa con el Fondo Monetario Internacional hasta septiembre de 2026, cuando finaliza su actual programa de tres años del Servicio Ampliado del FMI.

A pesar de estos aspectos positivos, Moody’s identifica importantes limitaciones estructurales que condicionan el perfil crediticio hondureño. Entre estas destaca el pequeño tamaño de la economía nacional, con un PIB nominal de 37,000 millones de dólares en 2024, niveles de ingreso muy bajos reflejados en un PIB per cápita de 7,600 dólares, y instituciones relativamente débiles en términos de gobernanza.

Honduras también enfrenta una vulnerabilidad extrema a desastres climáticos, encontrándose entre los países más expuestos del mundo a sequías y huracanes que pueden impactar severamente su actividad económica y finanzas públicas. Esta situación climática representa un riesgo constante para la estabilidad macroeconómica del país.

La polarización política continúa siendo alta en Honduras, donde las relaciones contenciosas entre los partidos gobernantes y de oposición limitan significativamente la capacidad del gobierno para implementar cambios significativos en políticas públicas. Esta situación dificulta la aprobación de reformas importantes como la tributaria, el aumento del gasto social y los esfuerzos anticorrupción.

Moody’s estableció que entre los factores que podrían conducir a una mejora de la calificación se encuentra la evidencia de una consolidación fiscal duradera junto con la implementación exitosa de reformas que fortalezcan la resiliencia económica, mejoren el clima de inversión y enhancen las perspectivas de crecimiento a largo plazo.

Por el contrario, la agencia advirtió que el aumento de los parámetros de deuda debido a menor crecimiento económico o la relajación de las restricciones fiscales podría desencadenar una acción de calificación negativa que afectaría la percepción de riesgo del país en los mercados internacionales.

En el sistema de calificación de Moody’s, la nota B1 indica que Honduras mantiene elementos especulativos y un riesgo crediticio significativo, lo que significa que no se considera una inversión completamente segura debido a la posibilidad de incumplimiento, aunque aún existe una posibilidad razonable de recuperar el capital e intereses invertidos.

Esta calificación representa un avance importante para Honduras en términos de credibilidad financiera internacional, especialmente considerando que es la evaluación más favorable desde 2017, lo que podría facilitar el acceso a financiamiento internacional en mejores condiciones y atraer mayor inversión extranjera hacia el país centroamericano.

📱
🔔
NUEVO
spot_img

Destacados

Netanyahu promete reestructurar relaciones con Honduras y cooperar en economía, agricultura y tecnología

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, recibió este domingo en su oficina de Jerusalén al presidente electo de Honduras, Nasry Asfura, en un encuentro donde ambos mandatarios acordaron reestructurar las relaciones entre sus países y explorar nuevas áreas de cooperación estratégica.

Noticias relacionados