Tegucigalpa, Honduras. – El embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, señaló que el Gobierno hondureño mantiene gestiones ante Estados Unidos para lograr un trato humanitario hacia los compatriotas amparados bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) y condiciones más justas en materia de aranceles.
El diplomático explicó que Honduras espera que los mensajes de cooperación y apoyo expresados por autoridades estadounidenses se traduzcan en medidas concretas que contribuyan al desarrollo económico del país.
Flores Bermúdez indicó que el tema arancelario forma parte de esa relación bilateral y debe ser considerado como un elemento clave para fortalecer la economía hondureña.
“Igualmente vamos a hablar sobre ellos en su momento, no quiero tomar tanto tiempo, pero sí decir que el tema de los aranceles es igualmente otra expresión de esa política exterior de Estados Unidos que esperaríamos que sea tomada en cuenta en nuestro país”, manifestó.
El embajador sostuvo que un tratamiento justo en materia comercial permitiría crear mejores condiciones para la población, impulsar la inversión y generar oportunidades en Honduras.
En ese contexto, destacó como “fantástica” la ley aprobada por el Congreso Nacional, orientada a facilitar el retorno de hondureños mediante la introducción libre de impuestos de sus enseres, herramientas y maquinaria utilizadas en su vida productiva.
Según Flores Bermúdez, esa medida busca ofrecer a los retornados un espacio mínimo para reconstruir sus medios de vida y reintegrarse de manera productiva al país.
“Y en esa amistad que tenemos con Estados Unidos, para que se nos dé un tratamiento justo y que aquella frase de que queremos ayudarles y estamos confiados en su éxito, se vuelva realidad”, apuntó.
El diplomático también se refirió al impacto de las deportaciones, detenciones y arrestos registrados en los últimos meses, así como a la situación de personas de terceros países.
En ese sentido, afirmó que el llamado del presidente Nasry Asfura ante Estados Unidos es esencialmente humanitario.
“La apelación que se hace aquí, el llamado que hace el presidente Asfura, es un llamado humanitario. Él pone en contexto lo que ocurre con una persona que está amparada bajo el TPS en Estados Unidos”, expresó.
Flores Bermúdez recordó que Estados Unidos ha manifestado su interés en apoyar el desarrollo de Honduras y el éxito del Gobierno hondureño.
Por ello, consideró que un espacio de transición para los beneficiarios del TPS estaría en línea con ese mensaje de respaldo.
“Estados Unidos ha ofrecido ayudarnos en nuestro desarrollo, ha dicho a más alto nivel, a buenos niveles, que ellos están muy interesados en el éxito de Honduras, en el éxito del Gobierno del presidente”, subrayó.
El embajador advirtió que Honduras no está en condiciones de recibir de una sola vez a los 55 mil hondureños amparados por el TPS, especialmente si muchos de ellos retornan acompañados de sus familias.
Según explicó, un retorno masivo tendría efectos directos sobre la economía nacional y sobre la situación social del país.
“Eso qué es lo que hace para Honduras, afecta a nuestra economía, afecta a la situación general del país”, expresó.
Flores Bermúdez señaló que Honduras ya enfrenta altos niveles de pobreza heredados, pérdida de inversión y un proceso de reconstrucción económica que requiere estabilidad.
A su criterio, una transición ordenada permitiría reducir el impacto sobre las familias migrantes y sobre el propio Estado hondureño.
El Gobierno busca que cualquier decisión relacionada con el TPS contemple tiempos razonables, condiciones humanas y mecanismos que permitan a los hondureños prepararse legal, laboral, patrimonial y familiarmente.
La posición planteada por el embajador combina dos ejes de la relación con Estados Unidos: la protección de los migrantes hondureños y la necesidad de que la cooperación bilateral tenga efectos reales en el comercio, la inversión y el desarrollo económico del país.













