Tegucigalpa, Honduras. – Honduras enfrenta un acelerado aumento en las deportaciones de connacionales desde Estados Unidos, una tendencia que podría llevar al país a cerrar el 2026 con entre 45 mil y 50 mil hondureños retornados, advirtió el abogado experto en temas migratorios Ilich Cornejo.
El especialista señaló que, en lo que va del año, más de 24 mil hondureños han sido deportados, casi el doble de los 13,200 retornados registrados durante el mismo período del año anterior.
De mantenerse ese ritmo, las cifras podrían superar incluso los registros de 2018 y 2019, cuando Honduras reportó alrededor de 42 mil deportaciones anuales.
Cornejo atribuyó el incremento al endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y advirtió que las deportaciones continuarán durante los próximos meses.
Pese a ese escenario, el abogado indicó que diariamente más de 100 hondureños siguen intentando llegar de forma irregular al territorio estadounidense, aun con los riesgos que implica la ruta migratoria.
El experto alertó que el camino continúa marcado por amenazas como el crimen organizado, los secuestros, los abusos y los peligros en la frontera.
Por ello, llamó a los hondureños a no emprender la ruta de manera irregular y recomendó buscar mecanismos legales de ingreso, como visas de trabajo o procesos de reunificación familiar.
También exhortó al Gobierno hondureño a fortalecer las acciones de apoyo para la población migrante, especialmente ante el aumento de retornados y la eventual llegada de más connacionales en los próximos meses.
De acuerdo con datos divulgados por la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, este año han sido deportados 23,420 hondureños, lo que equivale a un promedio de 129 retornados diarios.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reportó que el retorno de migrantes hondureños aumentó 43.3 % entre enero y mayo de 2026, en comparación con el mismo período de 2025.
Según la OIM, la mayoría de los hondureños retornados son hombres, con un 88 % del total, mientras que las mujeres representan el 12 %.
El aumento de las deportaciones evidencia que los flujos migratorios continúan pese al endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses.
Entre las principales causas que siguen empujando a los hondureños a migrar figuran la falta de empleo, la inseguridad y la reunificación familiar.
El impacto migratorio también se refleja en las remesas familiares.
Cornejo explicó que durante el primer semestre del año se registró un incremento significativo en los envíos de dinero hacia Honduras.
Según el abogado, muchos migrantes están enviando mayores cantidades por temor a ser deportados, con el objetivo de que sus familias tengan un respaldo económico o de contar ellos mismos con capital para reiniciar su vida en caso de ser retornados.
Entre enero y abril de este año, las remesas familiares enviadas a Honduras sumaron 4,134.2 millones de dólares, un incremento de 14.3 % frente al mismo período de 2025.
Las remesas representan más del 25 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras, un país de alrededor de 10 millones de habitantes, donde la pobreza afecta a más del 60 % de la población, según cifras oficiales.
En 2025, Honduras recibió aproximadamente 12,212 millones de dólares en remesas, un aumento del 25.3 % respecto al año anterior.
Las autoridades monetarias estiman que este ingreso alcanzará los 12,724 millones de dólares en 2026 y los 12,979 millones en 2027.
Las remesas continúan consolidándose como la principal fuente de divisas del país, por encima de exportaciones clave como el café, el camarón y la industria de la maquila.
Ante la preocupación por los hondureños amparados al Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, la canciller Mireya Agüero aseguró que el Gobierno mantiene un compromiso firme con esa población y que no serán abandonados durante el proceso derivado de la cancelación del programa.
La funcionaria explicó que la Cancillería trabaja en el fortalecimiento de la red consular, especialmente en Estados Unidos, para brindar acompañamiento y orientación a los connacionales.
Agüero indicó que los beneficiarios del TPS esperan el fallo del Noveno Circuito de Apelaciones de San Francisco, previsto para noviembre, el cual podría otorgarles más tiempo antes de una eventual deportación.
La canciller señaló que Honduras respeta la decisión soberana del Gobierno estadounidense, pero solicitó mediante una carta un período de transición que permita un retorno ordenado y escalonado.
El objetivo, dijo, es que los beneficiarios del TPS puedan organizar sus asuntos personales, laborales y familiares antes de cualquier eventual retorno.
Además, la funcionaria informó que el Gobierno elaboró una guía dirigida a los tepesianos con recomendaciones para evitar fraudes y falsas ofertas migratorias.
La Cancillería pidió a los hondureños buscar información únicamente a través de canales oficiales, como consulados, embajadas y la propia Secretaría de Relaciones Exteriores.
El aumento de deportaciones, el temor entre los migrantes y la dependencia económica de las remesas colocan a Honduras ante un escenario complejo: recibir a miles de retornados, proteger a quienes aún tienen procesos abiertos en Estados Unidos y atender las causas internas que siguen empujando a la población a salir del país.












