Tegucigalpa, Honduras – Honduras registró en 2025 un ingreso récord de remesas familiares por 12,211.9 millones de dólares, lo que representa un aumento del 25 % respecto a los 9,743 millones recibidos en 2024, informó este miércoles 8 de enero el Banco Central de Honduras (BCH).
Esta cifra —equivalente a 2,470 millones de dólares adicionales en un año— convierte a las remesas en el pilar económico más sólido del país, al representar el 27 % del Producto Interno Bruto (PIB) y superar ampliamente a las exportaciones tradicionales como café, maquila, camarón y banano.
Según el BCH, la inmensa mayoría de estos envíos proviene de hondureños residentes en Estados Unidos, donde viven más de un millón de connacionales, muchos de ellos en situación migratoria irregular.
Analistas económicos coinciden en que el fuerte incremento responde al clima de temor generado por las políticas migratorias de la administración de Donald Trump, incluyendo redadas masivas, la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) y un discurso público antiinmigrante que ha impulsado a los migrantes a enviar más dinero de forma anticipada, ante el riesgo inminente de deportación o pérdida de empleo.
“Estamos viendo una respuesta de urgencia: los hondureños en EE.UU. están priorizando el envío de ahorros a sus familias como medida de seguridad frente a la incertidumbre”, explicó un economista consultado por medios locales.
El fenómeno refuerza la dependencia estructural de la economía hondureña en la diáspora, al tiempo que evidencia cómo las decisiones políticas en el extranjero tienen un impacto inmediato en la estabilidad financiera doméstica.
Con este récord, las remesas no solo sostienen el consumo de millones de hogares, sino que también fortalecen las reservas internacionales del BCH y contribuyen a mantener la estabilidad del tipo de cambio, en un contexto de transición gubernamental y desafíos fiscales pendientes.


