Tegucigalpa, M.D.C., Honduras. — Honduras logró una mejora notable en su balanza comercial durante 2025, con un déficit de 8.233,7 millones de dólares, lo que representa una reducción del 4,4 % interanual, según informó este sábado el Banco Central de Honduras (BCH) en su balance oficial.
La cifra es 375 millones de dólares menor que los 8.608,7 millones registrados en todo 2024, y la principal explicación radica en el crecimiento sostenido de los precios internacionales del café durante el año pasado, junto con un desempeño favorable en otros productos como el oro, el aceite de palma y los camarones.
Las exportaciones totales alcanzaron los 12.190,9 millones de dólares, un aumento del 10,4 % respecto a los 11.047,1 millones de 2024. Este dinamismo se explica por precios históricamente altos en la industria manufacturera y productos procesados. Del total exportado, el 56,1 % correspondió a mercancías generales y el 43,9 % a bienes de transformación.
Por el lado de las importaciones, estas sumaron 20.424,6 millones de dólares, con un incremento del 3,9 % frente a los 19.655,9 millones del año anterior.
El alza se debió principalmente a mayores compras de suministros industriales, bienes de consumo, alimentos y bebidas. Las mercancías generales representaron el 83,9 % del total importado, mientras que el 16,1 % restante fueron insumos para la maquila.
En cuanto a los socios comerciales, Norteamérica (Estados Unidos, Canadá y México) se mantuvo como el principal destino y origen: concentró el 47,2 % de las exportaciones hondureñas (5.759,4 millones) y el 31,9 % de las importaciones (6.513,1 millones).
Centroamérica fue el segundo socio más relevante, aunque generó un déficit comercial de 1.839 millones de dólares. Con Europa, Honduras registró un superávit de 479,2 millones, impulsado por el crecimiento de las exportaciones de café.
El panorama con Asia fue el más desafiante: el déficit alcanzó 4.413,9 millones de dólares, 400,6 millones más que en 2024, debido principalmente al aumento del 18 % en las importaciones provenientes de China.
Estos resultados reflejan un año en el que los precios internacionales favorables ayudaron a amortiguar el impacto de las mayores compras externas, aunque el país sigue dependiendo en gran medida de las exportaciones de materias primas y productos procesados para equilibrar su comercio exterior.


