Tegucigalpa, Honduras.— Honduras ha registrado 260 muertes violentas de mujeres en lo que va de 2025, según datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), lo que equivale a una mujer asesinada cada dos días —o 20 feminicidios mensuales— en un contexto de creciente saña y brutalidad.
La cifra representa un aumento del 5% en comparación con el mismo período del año anterior, advirtió la coordinadora del OV-UNAH, Migdonia Ayestas, quien lamentó que “la saña y el odio han sido evidentes en cada uno de los hechos violentos”.
En un lapso de solo 48 horas, siete mujeres perdieron la vida, dejando un rastro de luto, dolor y urgencia en sus comunidades. Los departamentos con mayor incidencia siguen siendo Francisco Morazán, Cortés y Olancho, aunque Ayestas subrayó que “casi en todos los departamentos del país hay al menos una mujer que ha perdido la vida de forma violenta”.
Ante esta crisis, la investigadora exigió al Estado dos acciones inmediatas: la captura de los responsables y la implementación de políticas preventivas reales, no solo declarativas. “La impunidad alimenta la violencia. Sin justicia, no hay disuasión”, afirmó.
Además, Ayestas lanzó una dura crítica al gobierno de Xiomara Castro, al señalar que “este gobierno quedó a deber con acciones concretas para contrarrestar las muertes de mujeres”, pese a sus promesas de enfoque feminista y protección de los derechos humanos.
La cifra de 260 víctimas a menos de dos semanas de cerrar el año pone en evidencia la profunda falla institucional en la prevención, protección y persecución de los crímenes de odio contra las mujeres en Honduras, un país donde la violencia machista sigue siendo una epidemia silenciada y normalizada.












